Desde aquí ve Aguillon a un México con hambre
Sin duda una cosa es el discurso demagógico y otra muy distinta la realidad; Desde un lujosos edificio de primer nivel, con cristales de espejo y ubicado en una zona exclusiva de Saltillo despacha David Aguillon, él hoy presidente de la fundación Colosio quien come y vive gracias a los más pobres, despacha como todo un potentado, oficinas de lujo, con hermosas terrazas y todas las comodidades, es el sello de la máxima hipocresía.
Acorde a los precios por el sector, los costos de la renta deben superar los 200 o 300 mil pesos y seguramente van a las bolsas de algún amigo o socio bien del mismo David o del propio Gobernador, es increíble la manera en que aseguran estar preocupados por los que menos tienen así como la forma en que abusan de los pobres para lograr el poder e hincharse de dinero.
Si por algún motivo pasas por el Bulevar Colosio, observa con atención el lujoso edificio expuesto en esta nota, seguro desde el interior acomodado en algún suntuoso escritorio y disfrutando del clima artificial estará David Aguillon viendo con gusto lo mucho que se puede obtener de un Mexico con hambre y sed de justicia.




