La tecnología busca reutilizar el recurso hídrico, reducir basura electrónica y ofrecer una alternativa sustentable para comunidades con escasez.
En medio de la crisis de agua que enfrentan varias ciudades del país, un grupo de científicos mexicanos trabaja en una tecnología que busca resolver dos problemas al mismo tiempo: reutilizar baterías desechadas y convertirlas en filtros capaces de limpiar agua contaminada.
El proyecto está encabezado por el investigador Jorge Roberto Oliva Uc, delLaboratorio de Electrónica Flexible del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada (CFATA) de la UNAM, en colaboración con especialistas del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICYT), el Cinvestav Unidad Saltillo, el Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Electroquímica (CIDETEQ) y el ITESO.
La propuesta aprovecha el grafito recuperado de baterías de autos eléctricos y de otros dispositivos para fabricar filtros que eliminan contaminantes presentes en el agua, como residuos de medicamentos, colorantes y herbicidas, lo más llamativo es que algunos de estos filtros funcionan con energía solar, lo que reduce el consumo de electricidad y abre la posibilidad de utilizarlos en comunidades con acceso limitado a infraestructura para el tratamiento de agua.
De baterías usadas a filtros que limpian el agua
En lugar de terminar como basura electrónica, el grafito contenido en las baterías tiene una segunda vida dentro de estos filtros sustentables. El material absorbe la luz solar y activa un proceso conocido como fotocatálisis, mediante el cual se generan reacciones químicas que descomponen los contaminantes del agua y los convierten en sustancias menos dañinas.
Los investigadores también incorporan fibras naturales de lufa, botellas de plástico PET recicladas y arcillas de bajo costo con óxidos de hierro, manganeso, sílica y calcio para mejorar la capacidad de filtración, con esta combinación de materiales reciclados y biodegradables, el proyecto apuesta por la economía circular: reducir residuos mientras se generan soluciones para enfrentar la escasez de agua.
Los resultados ya muestran una alta eficiencia
Las pruebas realizadas hasta ahora muestran resultados alentadores. Los filtros han logrado eliminar hasta el 95% de los contaminantes presentes en el agua y alcanzar una eficiencia cercana al 85% en procesos de desalinización. El desarrollo también ha evolucionado. Lo que comenzó con pequeñas esponjas utilizadas en laboratorio ahora son filtros de entre 20 y 40 centímetros de longitud, diseñados para tratar mayores volúmenes de agua.
Aunque todavía queda un pequeño porcentaje de contaminantes, el agua tratada puede reutilizarse para riego, sanitarios y otras actividades que no requieren agua potable.
El siguiente paso: llevar la tecnología a las comunidades
El equipo de investigación ya trabaja en una planta piloto automatizada que permitirá recircular agua de manera continua mediante sistemas de bombeo. La meta es fabricar filtros de hasta dos metros de longitud con capacidad para purificar al menos 100 litros de agua por hora, lo que permitiría reutilizar agua proveniente de lavadoras, regaderas o fregaderos.
Además, los investigadores mantienen conversaciones con comunidades rurales y escuelas de San Luis Potosí que cuentan con sistemas de captación de lluvia, con el objetivo de incorporar estos filtros y aprovechar mejor el agua recolectada. Si el proyecto avanza como está previsto, podría convertirse en una alternativa de menor costo frente a otros métodos de purificación que requieren un alto consumo de energía.
Contexto
Ante la creciente escasez de agua y la contaminación de ríos y acuíferos, investigadores mexicanos desarrollan tecnologías basadas en la economía circular para reutilizar materiales como baterías de litio y plástico PET en sistemas de purificación de agua con menor impacto ambiental.
- Según la Conagua, México tiene 2 mil 642 plantas de tratamiento, pero solo 57% funciona de manera óptima.
- Los filtros desarrollados por la UNAM eliminan hasta 95% de los contaminantes y alcanzan 85% de eficiencia en desalinización.
- El proyecto busca construir una planta piloto capaz de purificar 100 litros de agua por hora para su uso en comunidades y sistemas de captación de lluvia.
Información de la Silla Rota.


