
FCC Construcción S.A., constructora que ganó en consorcio con Operadora CICSA SA. de CV la licitación del segundo tramo del Tren Maya por más de 18 mil 500 millones de pesos, fue imputada en octubre del año pasado en España por pagar presuntamente sobornos por 82 millones de euros a políticos y funcionarios de Panamá a cambio de obras públicas en ese país.
Para estas obras en Panamá, FCC Construcción iba en consorcio con Odebrecht; la constructora brasileña célebre por el pago multimillonario de sobornos a múltiples gobiernos de América Latina para conseguir contratos, incluido México, donde el caso involucra a Emilio Lozoya, el extitular de Pemex que actualmente se encuentra detenido en España en espera de su extradición.
Tras el anuncio del fallo de la licitación del segundo tramo del Tren Maya, el Fondo Nacional de Turismo (Fonatur), órgano gubernamental encargado de esta obra, destacó que el consorcio Operadora CISA SA de CV, subsidiaria de Grupo Carso, de Carlos Slim, y FCC Construcción, de la que también es accionista el empresario mexicano, fue la mejor opción, pues presentó “la mejor relación calidad-precio”.
Además, la dependencia mexicana expuso en un escrito que en el proceso de selección intervino la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), la cual realizó “un análisis independiente al proceso de revisión de propuestas realizado por Fonatur, y manifestó su conformidad de acuerdo con estándares internacionales”.
Por su parte, el consorcio CICSA-FCC dijo a Animal Político que el caso que investiga la justicia española es de unos contratos de 2010, años antes de que en 2016 Grupo Carso adquiriera la mayoría de las acciones de esta empresa. Y que, desde la llegada de Carso, FCC ha colaborado con la justicia española para esclarecer los presuntos actos de corrupción en los contratos de obra pública con Odebrechet en Panamá.
El pasado 24 de abril, el fallo del primer tramo del Tren Maya también desató la polémica, luego de que se diera a conocer que China Communications Construction, una de las ganadoras de la licitación por más de 15 mil millones de pesos, también acumula acusaciones internacionales de corrupción y pago de sobornos a gobiernos extranjeros.
De hecho, en 2011, esta constructora china fue sancionada e inhabilitada durante siete años por el Banco Mundial por prácticas fraudulentas, aunque Fonatur matizó que la sanción ya no está vigente y que, por lo tanto, podía participar en la licitación que acabó ganando.
La imputación en España por corrupción
Fomento Construcción y Contrata SA (FCC Construcción SA) fue imputada el 30 de octubre del año pasado por el juez Ismael Moreno, titular del juzgado de instrucción número dos de la Audiencia Nacional de España, la cual se encarga de delitos relacionados con el crimen organizado, como terrorismo o narcotráfico, así como aquellos cometidos fuera del país pero que corresponde juzgar a las autoridades españolas.
Animal Político tuvo acceso al auto de imputación en el que el juez Moreno detalla la presunta trama delictiva de la siguiente manera:
FCC Construcción constituyó un consorcio con Odebrecht, liderado por la constructora brasileña, para participar en el concurso de obras en Panamá. Este consorcio ganó en 2010 los contratos de las líneas 1 y 2 del metro de Panamá, y de la Ciudad de la Salud de Panamá.
Hasta ahí, todo normal.
Sin embargo, en 2017, tras el estallido mundial del escándalo de corrupción Lava Jato, también conocido como el caso Odebrecht, la fiscalía española inició una investigación de las operaciones del consorcio FCC-Odebrecht, y el 17 de octubre del año pasado pidió a al juez que dirigiera el procedimiento contra FCC Construcción SA, y contra sus filiales FCC Construcción Centroamérica SA y Construcciones Hospitalarias SA.
El juez acusa a la constructora española y a sus filiales de que habrían servido de “sociedad pantall” para blanquear el dinero de los sobornos, ocultarlo y triangularlo, para obtener las adjudicaciones en Panamá.
Los indicios encontrados en la investigación, con apoyo de las autoridades de Suiza, apuntan que directivos de FCC Construcción y de Odebrecht habrían diseñado un “esquema de corrupción repetido” que consistía en inflar facturas al doble de su precio en el suministro de acero para construir las dos líneas del metro de Panamá.
Información de. Animal político


