Algo que vale la pena contar: Desde que tengo uso de razón estamos en crisis.

14 julio 2016
Visto: 1320 veces

boardman“Ningún problema económico tiene una solución puramente económica”
John Stuart Mill

Desde que tengo uso de razón estamos en crisis. Y seguramente ha sido así desde siempre. ¿Alguno recuerda una época en la que todo fueran buenas noticias? “Sigue bajando el precio del pollo, la carne, las verduras y la gasolina.” “A nivel mundial se reduce por completo la violencia.” “El gobierno de Pepito, entregó su administración en números negros muy por encima de lo esperado”. Nunca de los nuncas. Por el contrario, amanecemos un día sí y otro también, entre el crecimiento del Dólar, el Brexit, el petróleo y los memes al Presidente.

Y como dijo un bardo, ¿A dónde vamos a parar? porque todo tiene un límite. Quizá es momento de cambiar de enfoque. Y es que no son pocos los que piensan que es tiempo de tomar en serio el empuje hacia la propuesta de un modelo, poco divulgado y menos puesto en práctica: una nueva, “Sociedad del conocimiento”. Una estructura social-económica que permita tener éxito en todo orden a través del conocimiento teórico y puesto en marcha por una sociedad preparada, que haga posible el progreso tecnológico y económico sin dejar de lado el contexto de la mejora particular. Es decir, resultan menos importantes los números de una sociedad en general, que el avance individual de cada integrante de la misma. Primero el conocimiento como fuente de innovación, espíritu empresarial y dinamismo de la economía y, sólo entonces, el trabajo, las materias primas y el capital como fuentes de productividad y crecimiento.

¿Existe una posibilidad de lograrlo? Solamente a través de una educación real. La cobertura educativa es buena, pero la educación masificada es un lastre. Necesitamos educar bien para crear, imaginar, generar respuestas y no depender en exclusiva de un bien o recurso al cual culpar siempre de la crisis.

Pero frecuentemente gana la flojera, desde una frágil zona de confort criticamos sin aportar y al final, como suele decirse, los mismos que se ríen de los adivinos, se toman en serio a los economistas.

“La economía como esencia de la vida es una enfermedad mortal, porque un crecimiento infinito no armoniza con un mundo finito” Erich Fromm

Somos lo que hemos leído y esta es, palabra de lector.

Escrito por: Alberto Boardman

[email protected]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *