En los últimos años México está en decadencia, sus síntomas denotan una terrible enfermedad, los signos vitales del país reflejan mala salud, Algo muy delicado pasó y los males ya trascienden a todos los órganos.
Hoy los políticos encumbrados en el `poder ya perdieron la vergüenza, reconocen sus pillajes pero pretenden solucionar los delitos pidiendo perdón, pero aferrados en contar con otra oportunidad, las leyes o la aplicación de la justicia no pasa por ellos, son impunes y ello se lo presumen a un pueblo ignorante, sumiso y conformista, millones de personas ya sin voluntad y dispuestas a cualquier vejación.
Año tras año el crecimiento económico ha sido menor a lo esperado , el deficit a incrementado año tras año, la deuda crece en cantidades alarmantes y nadie puede explicar a donde han ido a parar esos miles de millones de pesos solicitados en créditos, en términos reales los ingresos del gobierno han ido en aumento gracias a una mayor recaudación así como al aumento de cargas impositivas, han sabido exprimir a la población mediante diversos aumentos pero pese a ello la economía empeora pues la deuda pública crece y el pago de intereses por deuda también.
Los servicios médicos han empeorado, la educación no mejora, el ingreso de los ciudadanos disminuye y el poder adquisitivo del 98% de la población se debilita.
Pese a la pretensión del actual grupo en el poder de continuar gobernando apenas pisan el freno a los maltratos a la población, tan solo en 2018 los estimados apuntan a que el precio del litro de gasolina puede alcanzar los $ 24.00, manteniéndola como la más cara del mundo comparándola equitativamente con el ingreso salarial, el precio del gas natural o LP en el ultimo año aumento más del doble y los costos de la energía eléctrica van por el mismo camino.
Hablar de la violencia tan criticada y que prácticamente fue el factor decisivo para que el actual grupo obtuviera el poder es hoy otra enfermedad fatal, las muertes se suceden todos los días, si Calderón se fue con las manos manchadas de sangre Peña Nieto ya tiene sucia hasta la coronilla, el 2017 supero todos los récord históricos, vivimos en el México más violento de todos los tiempos, pero ahora pareciera que a nadie le importa, no se critica ni se menciona, un virus con el cual extrañamente nos acostumbramos a vivir.
Por desgracia para los mexicanos los diagnósticos que nos definen la gravedad de las enfermedades de nuestro país se practican cada seis años, tiempo insuficiente para que las nuevas generaciones estén listas para entender y suficiente para que quienes perdieron o van perdiendo la juventud tengan el tiempo, el valor o las ganas de hacer algo., La vida te esclaviza, el afán diario por subsistir te obliga a seguir pese a las dolencias, sabes que la enfermedad es fatal pero detenerte e intentar remediarlo lo es aún más.
Algo muy malo pasó en México, si bien nadie dice que en tiempos anteriores todo estaba sano si se puede afirmar que la enfermedad empeoro en los últimos años, por desgracia la face parece terminal y si no aprovechamos el presente diagnostico para aplicar algún antídoto seguro después será demasiado tarde.





