1. No te lamentes, ¡actúa!
Darle vueltas a un problema en nuestra mente, solo servirá para que consigamos nuevas excusas que te impulsen a desistir de aquello que
quieres hacer. Deja de cuestionarte y lamentarte. Si deseas algo, trabaja y lucha por ello.
Verás que una vez alcanzado el logro que tanto anhelabas, te sentirás importante, feliz y victorioso.
2. Desafíate y enfrenta tus miedos
Deja de quejarte por lo que no tienes, y comienza a destacarte en aquello en lo que sí eres bueno.
El miedo no es más que tus ideas limitantes en acción. Una vez tengas claros tus objetivos no permitas que nada ni nadie te limite a conseguirlos. Cada vez que un pensamiento limitante te impida avanzar, debes generar un pensamiento positivo que lo contrarreste.
Puedes practicar la terapia del espejo, mediante la cual te digas sin temor y con firmeza los aspectos positivos que albergas y aquello que quieres conseguir.
3. No pospongas
Cuando una persona pospone lo que desea hacer, suma puntos negativos en la obtención de ese sueño, y a su vez se verá limitado emocionalmente para proponerse metas futuras ya que creerá que no posee el valor para alcanzarlas.
Deja de posponer lo que quieres hacer, y te darás cuenta que los límites que suponías en un principio eran bastante absurdos.
4. Fórmate en aquello que te gusta
Te gusta la cocina, entonces dedícale tiempo a aprender al respecto. Si te preparas a ti mismo en aquellas tareas, artes u oficios que te gustan, te servirán para avanzar positivamente en el logro de las metas relacionadas a ello.
Cuando no estás bien preparado en un determinado tema, por más que te llame la atención, tienes más posibilidades de fracasar que quien dedica su tiempo a aprender más al respecto.
Notarás que el miedo, la frustración y la intranquilidad desaparecen cuando conocemos las bases de aquello que nos gusta.
5. Equivocarte no es el fin del mundo
Equivocarte no es el fin del mundo, tan solo es el inicio de nuevas posibilidades de observar aquello en lo que cojeas y enmendarlo a tiempo.
Si tu motivación es suficiente, debes luchar por aquello que quieres las veces que sea necesario, y no dejarte llevar por un primer tropiezo.
Los grandes inventores de la humanidad, son recordados gracias a sus hazañas, pero si escudriñas en las historias que los llevaron a alcanzar sus cometidos, te conseguirás con muchos tropiezos. Por ejemplo, ¿sabías que el inventor del bombillo, Thomas Alva Edison, lo intentó más de mil veces antes de conseguir que el bombillo funcionara?
6. Expresa tus opiniones
Bien sean positivas o negativas, son tus opiniones y son válidas, al menos para ti. Sé respetuoso si estas en desacuerdo total o parcial con las ideas de otros, pero no te conviertas en una foca que aplaude todo lo que le dicen.
Aprende a decir no cuando tus derechos se vean en juego. Más vale una mirada de molestia de otros, que el peso en una conciencia mancillada por no alzar la voz a tiempo.
7. Conócete a ti mismo
Tal vez hayas escuchado esa frase antes, pero detente a analizar lo que significa. Deja de apoyarte innecesariamente en otras personas. En tu interior se encuentra la fuerza para conseguir todo aquello que siempre has deseado.
Viaja, conoce nuevas personas, participa de actividades recreativas, entra a un club, lleva tu imaginación al límite, incluso atrévete a escalar una montaña. Una vez hecho aquello que te gusta te sentirás más pleno y feliz.
Cada actividad en la que te superas a ti mismo te llenará de energía para sumir nuevas tareas con entusiasmo.
8. La confianza no se obtiene en un día.
No esperes a obtener confianza de la noche a la mañana, porque la misma se construye y reconstruye en el diario vivir y hacer.
Lee artículos que te motiven, asiste a conferencias con oradores y líderes. Allí podrás obtener algunas claves que ellos emplean para comunicarse asertivamente y así influir en sus seguidores.
Las películas documentales sobre personas que han conseguido grandes logros para la humanidad son propicias para alimentar nuestro propio estado anímico positivo.





