La crecida repentina del río Bhotekoshi arrasó viviendas, rutas, puentes y centrales hidroeléctricas en una región fronteriza con el Tíbet; investigan si una avalancha de hielo desencadenó el desastre.
KATMANDÚ.– Gigantescas inundaciones repentinas arrasaron este miércoles comunidades enteras en la frontera entre Nepal y el Tíbet y dejaron al menos 160 muertos, 157 del lado nepalés y tres en territorio chino, además de al menos 484 desaparecidos en Nepal y otros 265 en el Tíbet.
El desastre golpeó con especial violencia los distritos montañosos del norte de Nepal, donde ríos desbordados se llevaron viviendas, vehículos, rutas, puentes y centrales hidroeléctricas. Las imágenes difundidas desde la zona mostraban edificios cubiertos de lodo hasta el segundo piso, autos sepultados y restos atrapados entre árboles y cables.
Las autoridades nepalíes informaron que 484 personas permanecían desaparecidas, entre ellas 391 extranjeros. El vocero de la Junta de Turismo, Sunil Sharma, señaló que entre los viajeros sin localizar había 133 ciudadanos de India, 47 de Estados Unidos, 34 de Australia, 33 de Gran Bretaña y 24 de Canadá. En total, personas de al menos 26 países se encontraban en la región afectada.

El embajador argentino en la India y concurrente en Nepal, Mariano Caucino, expresó su solidaridad con el pueblo nepalés y con las familias de las víctimas. El diplomático indicó además que, hasta el momento, no se registran argentinos entre los afectados y señaló que la Embajada continúa monitoreando la situación y el estado de los connacionales en el país.
Una parte importante de los turistas indios participaba de una peregrinación hacia el monte Kailash, en el Tíbet, considerado sagrado por el hinduismo. La ruta atraviesa el distrito nepalés de Rasuwa y conecta con Gyirong, del lado chino de la frontera.
También había 62 nepaleses desaparecidos que realizaban una caminata hacia el lago Gosaikunda, coincidiendo con el festival religioso de Janai Purnima, previsto para el viernes. A ellos se sumaban al menos 28 policías con los que las autoridades habían perdido contacto.
Corea del Sur informó, además, que algunos de sus ciudadanos que trabajaban en la construcción de una central hidroeléctrica se encontraban entre los desaparecidos. Malasia indicó que había perdido contacto con 11 de sus ciudadanos que se creía estaban en Rasuwa.
La magnitud del desastre también comenzaba a hacerse evidente del lado chino. Las autoridades del Tíbet reportaron al menos tres muertos y 265 desaparecidos en la zona fronteriza de Gyirong, donde un enorme torrente de barro cortó rutas, comunicaciones y el suministro eléctrico.
Por el momento no estaba claro si existía alguna superposición entre las cifras difundidas por Nepal y China. Los medios estatales chinos advirtieron que el número definitivo de víctimas todavía estaba siendo verificado.
Pueblos enteros bajo el agua
El río Bhotekoshi se desbordó alrededor de las 9 de la mañana y avanzó con enorme violencia sobre aldeas e infraestructura del norte de Nepal. Funcionarios emitieron alertas en varios distritos y pidieron a la población alejarse de las márgenes de los ríos Bhotekoshi, Trishuli y Narayani.
“Hay devastación por donde miremos”, relató a Reuters Tula Bahadur BK, un trabajador sanitario del distrito de Rasuwa. “Los asentamientos junto al río quedaron completamente arrasados. Cinco miembros de mi familia están desaparecidos”.
Testigos describieron pueblos enteros engullidos por el agua. La televisión local mostró casas desplomándose en medio de la corriente, vehículos arrastrados y un puente metálico arrancado de sus bases.
La fuerza de la crecida y las malas condiciones meteorológicas complicaban además los rescates. Los helicópteros enviados a las localidades de Syapru Besi y Timureno podían aterrizar mientras el nivel del agua permaneciera demasiado alto.








