PARA TODOS LOS PARTIDOS: SOBRE LA FRIVOLIZACIÓN DE LA POLÍTICA Y SUS LÍMITES

2 octubre 2026
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Hay partidos que no han comprendido lo que significa hacer política.

Han confundido comunicación con ocurrencia, estrategia con viralidad y liderazgo con métricas digitales. Asumen que la política contemporánea se reduce a la producción de contenido para redes sociales, cuando en realidad se trata de la tarea más compleja y seria: la construcción de estructura, territorio y proyecto de gobierno.

Un partido sin estructura no es un partido, es una cuenta de redes sociales con registro. Sin comités, sin cuadros formados, sin operadores territoriales y sin capacidad de defensa electoral, no hay viabilidad. Hay simulación.

En este punto es necesario decirlo con claridad técnica: el gasto en agencias publicitarias, productoras de contenido y pautas millonarias en redes sociales tiene un límite de efectividad perfectamente cuantificable.

Sirve para una etapa: la de arranque, la de posicionamiento inicial, la de dar a conocer una marca. Pero superado ese umbral, se convierte en gasto inútil. En recurso tirado.

Está comprobado histórica y estadísticamente en todos los procesos electorales de las últimas dos décadas: esos millones invertidos en simular popularidad electrónica, en inflar visualizaciones y en comprar tendencias, dan un retorno infinitamente superior cuando se invierten en lo que realmente gana elecciones: la construcción de una estructura sólida, permanente y territorial.

Los likes no cuidan casillas. Las visualizaciones no operan municipios. Los trends no construyen gobernabilidad.

Un partido que no toma con seriedad el ejercicio del poder, que renuncia al debate de fondo y que sustituye la propuesta por el entretenimiento, está renunciando a gobernar. Está eligiendo ser anecdótico.

Quien apueste a ser gracioso en lugar de ser sólido, quien prefiera el aplauso digital al trabajo territorial, está marcando su propio techo. Y ese techo es el fracaso.

Porque al final, en política siempre se impone la misma diferencia: entre quien hace show y quien hace estructura.

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