
Don Artemio a Texas, abre
Sucursal en Fort Worth
A partir de Enero 2022
En servicio: al frente
Rodrigo Cárdenas Garza
Tendrá la misma calidad
Del Restaurante Gourmet
Que ha llevado su cocina
A buena parte del mundo
YO?, yo voy con mi hacha
Rodrigo Cárdenas Garza no desmiente a su estirpe.
Está listo para cristalizar los sueños de su abuelo Don Braulio Cárdenas que deseó siempre abrir una sucursal “aunque sea en Laredo”, se trataba de crecer, de llegar a un primer punto del extranjero.
Lo que pueda seguir será una suma de la historia que envuelve a la familia de Don Braulio y Doña Lily, y sus ancestros. La suma de trabajo y de lucha férrea, sostenida.
Rodrigo Cárdenas Garza, hijo del Ingeniero Juan Ramón Cárdenas y su Beatriz Garza Recio de toda la vida, tiene en sus manos la estafeta que le ha entregado su progenitor y de hecho ya está en la supervisión de los avances de la construcción de la sucursal de DON ARTEMIO, en la ciudad de Fort Whort Texas, una de las principales ciudades del solar texano.
La apertura de Don Artemio Texano será una realidad a partir de Enero. La obra lleva singular avance y lo que se aprecia en términos de mobiliario, está a la altura de su hermano mayor, Don Artemio el de Saltillo.
El menú tendrá la calidad a la nos tiene habituados Cárdenas Cantú, pero con menos platillos. Eso si, formarán parte de la carta, los que tanto prestigio le han dado: Enchiladas queso-queso, nopalitos fritos, tacos de lengua y chilitos güeros rellenos de cabrito.
Por supuesto se trata de cuatro esplendidas entradas que definitivamente son lo que los chef llaman cocina de autor, esto es invento o creación del cocinero o del chef Juan Ramón Cárdenas, que además tiene un menú vegano.
Autor del libro La Senda del Cabrito que ya va por otra nueva edición, dado a luz por Librerías Gandhi recibió cualquier cantidad de reconocimientos, entre ellos el de la Cámara de la Industria Editorial Mexicana y el del mejor libro en la categoría de carnes, pero no son los únicos. El volumen está a la venta inclusive en Amazon y Mercad Libre.
Luego de haberse echado un clavado a la hondo para saber todo lo relativo al cabrito, el cocinero -así le gusta que lo llamen “porque finamente eso es lo que hacemos, cocinar”, ha llevado el cabrito a Los emiratos árabes, al Vaticano, en China, invitado por la embajada mexicana, en varias ciudades del país texano y de México, desde una boda en Ensenada donde en el banquete se sirvió cabrito, se le llama con frecuencia inclusive en playas.
A diez años de haber incluido en el menú los chiles en nogada, dice que ha venido aumentando el número de comensales que durante Agosto y Septiembre los degustan encantados porque los sirven de acuerdo a la receta total y absolutamente natural,
No sustituyen elemento alguno.
Acepta que la del restaurantero es una profesión que requiere de mucha dedicación que se traduce en tiempo y agradece la comprensión de su familia y la entrega de su esposa Beatriz Garza Recio que por su propio gusto asumió la tarea de ponerle lo dulce al menú y sumarse a la gastronomía a partir postres…
Y si uno se chupa los dedos luego de la comida salada, con los postres de Don Artemio, hay que repetir o pedir otro igual de antojoso de la carta de postres.
Conocido y reconocido como uno de los pocos restaurantes gourmet de la ciudad y ubicado entre los veintitantos mejores del país, el Ingeniero Juan Ramón Cárdenas Cantú dice que seguirá incursionando en la cocina de autor más allá del cabrito y se alegra que haya cada vez más lugares para la compra de los insumos que requiere la cocina norestense y por supuesto más allá de esta.
Hizo un llamado a acrecentar la dulcería estatal que tiene mucho para donde crecer y que es espléndida y francamente de calidad mundial
Celebra que los vinos, sidras y cervezas artesanales de Arteaga, sean cada dia más conocidos y apreciados por su clientela y adelantó que al igual que los postres, vinos, sidras y cervezas artesanales de Arteaga, formarán parte del menú de Don Artemio en Fort Whort, Texas.
Luego de haber crecido en una casa donde su mamá Doña Lily Cantú de Cárdenas cocinaba todo el día y todos los días la afamada fritada de cabrito, porque en aquellos años se cocinaba en casa, se muestra feliz de que en su ADN su mamá le haya heredado su sazón ya que hace unas semanas el cocinó la fritada y la probarla la autora de sus días, le dijo: “es la mejor fritada que he comido”.
Por supuesto, el apapacho lo lleva impreso en su mente y corazón.


