Ramos Arizpe, Coahuila.- Juan Alberto Páez Muñiz, de 18 años de edad, no resistió la amargura de haber asesinado a un hombre y después de largas horas de remordimiento, finalmente la noche del pasado viernes confesó lo que hizo a su madre, quien atónita no podía creer lo que escuchaba.
El joven, con domicilio en la colonia Analco II, contó a su progenitora que los hechos se dieron por robarle sus pertenencias a la víctima. Al escuchar a su hijo, la mujer de inmediato dio aviso a las autoridades policiacas, que minutos después arribaron al domicilio, donde ella misma lo entregó.
Luego de ser detenido por elementos de la policía municipal de Ramos Arizpe, ya en los separos de la corporación, el acusado reveló que el homicidio lo cometió en complicidad con un menor de edad, por lo que en otra vivienda del sector los uniformados arrestaron a un joven de tan sólo 16 años.
El presunto responsable relató, primero ante su madre, y luego a las autoridades policiacas, la manera de como a sangre fría él y su acompañante llevaron a cabo el escalofriante crimen.
Explicó que estando ambos bajo la influencia de estupefacientes, al parecer un antidepresivo mezclado con bebidas, iniciaron su travesía por las calles topándose finalmente con el operador de un taxi, quien con engaños accedió a llevarlos a donde sería el último lugar que vería con vida.
Continuó relatando que en el interior del auto, trataron de robarle el celular y dinero en efectivo al taxista, pero no resultó pues este salió despavorido huyendo del lugar hacia terreno abierto, sin embargo, al verlo, Juan tomó una piedra y le dio un golpe en la espalda que lo dejó inconsciente.
Ya en el piso, Juan se le tiró encima forcejeando para tratar de quitarle un celular, esto lo aprovecho su cómplice para levantar una roca y dejarla caer sobre la cabeza del conductor de la unidad, el cual comenzó a tener espasmos, últimos movimientos de un cuerpo que estaba a punto de fallecer.
Dijo que al ver como seguía respirando, ambos repitieron la dosis lapidando al hombre hasta dejarlo desfigurado del rostro. Luego le taparon la cara a la víctima con su playera y lo abandonaron.
La madre de Juan, con lágrimas en los ojos y desconsolada por enterarse de lo que había hecho su hijo, acompañó al joven hasta las instalaciones del Ministerio Público del Fuero Común, en el municipio de Ramos Arizpe, donde le tomaron la declaración, primero su hijo y después a ella.
Los presuntos homicidas fueron puestos a disposición de las autoridades, uno por ser menor de edad ante otra instancia y Juan Alberto Páez Muñiz esperando a que se le resuelva su situación jurídica.





