Lo que sucede en el Penal de Mazatlán es el vivo ejemplo de la complicidad de Morena y el narco. No hay otra forma de decirlo.
Ayer jueves 8 y hoy viernes 9 de octubre, el Centro Penitenciario de El Castillo se convirtió en un campo de ejecución. El saldo oficial: *12 muertos – 11 reos y un niño de 2 años que había ido de visita a ver a su papá – y 17 heridos.* Un menor asesinado dentro de un penal del Estado Mexicano. Si eso no es una burla internacional, ¿qué lo es?
Y lo más grave: ¿cómo murieron? La propia Fiscal General de Sinaloa, Claudia Zulema Sánchez Kondo, confirmó que se aseguraron *armas cortas calibre 9mm y casquillos de arma larga*. Disparos con fusiles dentro del penal. En los módulos 4 y 5. En horario de visita familiar.
Pregunta obligada: ¿Cómo entran fusiles de alto poder a un penal que se supone está bajo control del Estado? ¿En la charola de la comida? ¿En la paquetería? La respuesta la sabemos todos en Sinaloa: entran porque los dejan entrar. Porque hay complicidad, hay cobro de piso interno y hay un gobierno que voltea para otro lado.
Este es el segundo penal que se les incendia en 2026 – en mayo fueron 7 muertos en Culiacán – y la historia se repite: Los Chapitos contra La Mayiza, la guerra del Cártel de Sinaloa que el gobierno federal dice que «va a la baja» mientras suma más de mil muertos desde 2024.
Afuera tuvieron que entrar Ejército, Marina, Guardia Nacional con armas largas, blindados y hasta helicóptero para retomar el control. Adentro, los reos ya tenían las suyas. Esa es la radiografía del país que nos deja Morena: afuera despliegue para la foto, adentro el narco manda.
Hoy AFP, Reuters y todos los cables internacionales traen la nota: «Mexico prison shootout kills 10 including toddler». Esa es la imagen de México en el mundo. Un niño de dos años asesinado en una balacera dentro de una cárcel controlada por Morena.
Y el secretario de Seguridad de Sinaloa, Sinuhé Téllez, con la cantaleta de siempre: «se investiga cómo entraron las armas». No, señor. No se investiga, se encubre. Porque todos sabemos cómo entraron y quién cobró por dejarlas pasar.
Si no pueden controlar ni un penal, ¿cómo van a controlar un país?





