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Si bien el pasado lunes se llevo a cabo el supuesto registro abierto para inscribir aspirantes a buscar una Diputación local en las próximas elecciones a realizarse en Coahuila la realidad es que muchos apuestan a una simulación.
Sin tener en cuenta la confianza que muchos depositan al inscribirse en busca de lograr ser candidatos dentro de Morena Coahuila existen diversos grupos de poder y entre ellos pretenden adquirir posiciones y candidaturas, incluso la ambición personal de dichos personajes sería la causa de romper la alianza ya concertada con el PT (Partido del trabajo) con quien lograron el triunfo en las pasadas contiendas electorales.
Lo peor del caso es que dichos personajes son ajenos a la militancia e incluso no se encuentran ni siquiera afiliados a Morena, según se sabe pretenden que se les otorgue el derecho de tomar como propias algunas candidaturas y ser bajo su indicación que se designe a tal o cual persona para competir abanderados por Morena, existen quienes mencionan como caso particular a un ex priista de nombre Juan Pablo Rodríguez quien aun sigue perteneciendo al PRD, lo anterior ha generado gran disgusto entre los verdaderos militantes, gente que desde los inicios de Morena decidió incorporarse y que ahora se ven sobrepasados por los intereses de advenedizos oportunistas que pretenden manejar al partido a su antojo.
Según los propios estatutos internos del partido Morena debe de existir una dirigencia perfectamente definida y de ahí emanar una comisión encargada de validar cualquier posible candidatura, en el caso particular de Coahuila ello no existe y cualquier postulación pudiera ser impugnada, esto se magnifica cuando personajes de otros partidos pretenden imponer candidatos afines a intereses políticos de la oposición y así ganar con ello favores de beneficio personal.
Ciento veinte personas se inscribieron en busca de 16 posiciones o candidaturas sin imaginar que todo podría tratarse de una simulación, donde los nombres de quienes resultaran ser candidatos ya se negocian sobre una mesa pasando por alto los lineamientos o las posturas del propio partido, muchos confían en que se siguen las reglas y verdaderamente se trate de apertura y no de simulación.


