Ah ¡que error imperdonable!, ese olvido nos va perdiendo la patria; se nos escapa de las manos.
Olvidamos pensar, olvidamos actuar; dejamos de abrazar el honor. Teníamos el valor porque nos fue heredado, teníamos el honor porque nacimos de buena cepa, de una leal y noble. Acostumbrados a defender el suelo nacional del enemigo que osare mancillarlo, pero olvidamos ser valientes.
Y vino una horda de cobardes que se está robando la patria. Tomaron por asalto la razón y el coraje de la gente, hurtaron sin compasión nuestra fuerza y deshicieron el amor social. Asesinos de ilusiones y profesionales de la mentira, contaminan el alma nacional y nosotros, aquellos valientes, nos hemos trocado en mansos corderos; ya estamos siendo merecedores de este yugo infame.
México y su riqueza nacional… se venden, y con dinero del pueblo son comprados, terrón por terrón, valles y montañas, y todo el subsuelo. Los ladrones escudados en gobiernos locales, aumentan sus peculios y desvalijan la hacienda. La revolución del alma mexicana, distraída y conforme, guardo las armas del valor del pueblo y del orgullo ciudadano.
No hagan ruido, la conciencia patria está durmiendo.
Escrito por: Adrián Garza Pérez
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