La columna de Tobe: “No hay mal que dure cien años…”

1 octubre 2015
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tobe (2)Los mexicanos somos muy dados a aplicar algún “dicho” cuando suceden acontecimientos que marcan algo en nuestras vidas.
Sin duda alguna, el que dice “No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista”, lo pudiesemos aplicar perfectamente el conjunto de Santos Laguna y su directiva, para tratar de motivarse tanto ellos mismos como a sus aficionados respecto a la falta de victoria en casa que pesa sobre el equipo desde hace 6 encuentros.
Aún recuerdo aquella noche del 10 marzo de 2004, cuando en el antiguo Estadio Corona, en un encuentro de Copa Libertadores entre Santos y Cruzeiro de Brasil, más de 18000 personas vitoreábamos y agradecíamos en ese recinto el anuncio del entonces presidente del club, Alberto Canedo, sobre la construcción de lo que sería la nueva “Casa del dolor ajeno”, sin embrago, de igual manera recuerdo con mucha tristeza la noche del 19 de Marzo del mismo año (2004), cuando por medio da las noticias nacionales, en la Comarca Lagunera nos enterábamos de que la Procuraduría General de la República había asegurado al Club Santos Laguna al empresario Carlos Ahumada, entonces prófugo de la justicia en México, para evitar que este lo negociara. Entonces vino a mí la pregunta ¿Qué pasará pues con la promesa del nuevo estadio? O peor aún, ¿Qué pasará con el equipo de mis amores?
Tras una serie de malas noticias para los aficionados entre el Verano de 2004 y el Invierno de 2006, como lo fueron la salida del mayor goleador en la historia del equipo, Jared Borgetti, la mala racha que atravesaba el equipo en el torneo de liga siendo con 7 descalabros y 7 paridades a la fecha 14 del Apertura 2006 el único equipo sin triunfos en ese Torneo, ostentando el mote como “el peor local” para la misma competición y estando en peligro de descender a la Primera División A al finalizar el Clausura 2007, en el mes de Octubre de 2006 asomaba la respuesta a mi segunda pregunta, ¿Qué pasará con el equipo de mis amores? El Lic. Carlos Fernández, presidente del Consejo de Administración y director general de Grupo Modelo, hizo oficial la noticia: Grupo Modelo tomaba nuevamente y en definitiva las riendas del Club Santos Laguna. A la par de esta noticia, el mismo personaje señalaba que al recuperar formalmente Grupo Modelo el control del Club, se tomarían las acciones necesarias para transformar al equipo, a la mayor brevedad posible, y llevarlo a las alturas importantes que se habían alcanzado apenas unos torneos atrás. Dicho programa de “reestructuración”, sería un esfuerzo que incluiría una fuerte inversión para hacer del club un orgullo de todos los laguneros.
Con el esfuerzo en conjunto de la directiva, encabezada por Alejandro Irarragorri, el equipo comandado por el técnico Daniel Guzmán, patrocinadores, aficionados y medios de comunicación, el club lograría salvarse del inminente descenso en el Clausura 2007.
Para el Apertura 2007 la respuesta a mi pregunta, ¿Qué pasará con el equipo de mis amores?, ya no solo asomaba, sino que iría tomando forma. En esa temporada el equipo lograba por primera vez un liderato del futbol mexicano pero caía en las semifinales ante los Pumas de la UNAM por 3-0 en la ida y ganaba 4-2 en la vuelta sucumbiendo, sin embargo, ante el embate de los felinos. Ligado a la gran temporada del equipo en ese segundo semestre de 2007, un anuncio de la directiva realizado el 14 de noviembre del mismo año despejo mi primera pregunta, ¿Qué pasará pues con la promesa del nuevo estadio?, la construcción del nuevo y moderno “Territorio Santos Modelo”.
Fue en el Clausura 2008 donde el equipo trataría que el trago amargo de la eliminación del torneo anterior en las semifinales quedara de lado, por lo que pusieron manos a la obra y, he aquí donde yo ya tenía una respuesta clara a la segunda pregunta que me había formulado después de la detención de Carlos Ahumada en 2004, la tercera estrella, Santos Laguna era campeón del Apertura 2008.
Años han pasado y dos campeonatos más, sumados a un Trofeo de Copa y un “Campeón de Campeones”, me han hecho sentir orgulloso de mi equipo, el equipo albiverde, el equipo de todos, el equipo de mis amores.
Recuerdo muy bien aquella tarde de campeonato del primero de Junio de 2008, eran aproximadamente las 15:30 horas y yo estaba aún dormido, cansado por los festejos de un día anterior por el triunfo del Santos en el estadio Azul durante el partido de ida de aquella final por 2-1 ante el equipo de Cruz Azul, cuando repentinamente escuché la voz de mi padre que me gritaba “¡Beto, ya son las tres y media y tu aún en la casa, ¿qué no vas a ir al estadio?!”. Ese grito fue como un resorte que me ínsito a ponerme de pie y salir corriendo para llegar justo al silbatazo inicial al al “viejo Corona”. Fue un partido duro y peleado, donde el Santos tuvo muchas oportunidades de liquidar la eliminatoria y, sin embargo, terminamos sufriendo, pero Campeones.
Fue entonces cuando la voz de uno de mis hermanos se escuchó al lado mío decirme: “Ya ves carnal: no hay mal que dure cien años”.
Hoy, mi padre ya no está para levantarme con ese entusiasmo de la cama y decirme que se hace tarde para mi salida al estadio, pero lo que me hace aún levantarme con entusiasmo y ganas de apoyar a mis Guerreros es aquella frase que con claridad y emoción me pronuncio mi hermano aquella tarde de gloria y campeonato…
“No hay mal que dure cien años… ni equipo que lo resista”.

Escrito por: Juan Roberto Rodríguez Lazcano

Twitter @tobelaguna

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