Sorprendentes las declaraciones emanadas por el consejero presidente del IEC, para quien todo lo sucedido en el proceso electoral es legal y ejemplar, con su dicho prácticamente da un balazo mortal a la democracia y como autoridad avala la compra de votos como un acto permitido en los procesos electorales.
En tanto las autoridades del INE no han externado declaración al respecto, por lo que su silencio en igual forma otorga un consentimiento tácito para dicha práctica y operación.
Por lo visto los estatutos plasmados en las leyes electorales tanto locales como nacionales son un mero adorno, un discurso de simulación así como un intento ante la opinión pública de fingir democracia.
Así las cosas y muy a pesar de las pruebas físicas, testimoniales, documentales, videográficas y las generadas por la lógica humana al igual que jurídica que impiden dar por cierto que un partido desconocido, sin campañas políticas, sin candidatos con trabajo previo y sin el mínimo mérito puede lograr obtener 70 mil de votos casi de forma milagrosa.
Pese a que la ley electoral lo señala de manera clara, contundente y tajante al considerar dentro de los artículos que enuncian los delitos electorales específicamente en una de sus fracciones que al texto señala:
Es delito electoral el solicitar votos a cambio de paga, en igual sentido solicitar dinero o requerirlo, bien sea mediante promesa o entrega de dinero u alguna otra contraprestación.
Es sumamente extraño y cuestionable que las autoridades electorales ante la descarada, pública y sistemática compra de votos realizada por el partido “Nuevas Ideas” pretenda fingirse ajeno o pretender no haber visto lo públicamente conocido.
Por desgracia su actitud, su falta de autoridad o su contubernio generan que todos “ Electores y Candidatos “ den por sentado que la compra del voto queda institucionalizado como algo legal o jurídicamente aceptable y máxime cuando dicha practica logre allegarse victorias contundentes.
Así las cosas cuando de comprar votos se trate lo único que se tiene que asegurar es que sean los bastantemente suficientes para que la ventaja obtenida de la apariencia de triunfo aplastante, no importa de donde venga el dinero ni que consecuencias tenga, en Coahuila ya es legal comprar votos y ello lo avalan las autoridades electorales.






