El líder del movimiento Defensores de la Patria llega a la contienda electoral con una historia que mezcla identidad costeña, redes de fe y negocios familiares en una propuesta que sacude a la clase política tradicional.
Con un discurso de mano dura y rechazo a las “castas políticas”, al mejor estilo de Javier Milei en Argentina, Nayib Bukele en El Salvador y de Donald Trump en Estados Unidos, Abelardo Gabriel de la Espriella Otero llega a las elecciones presidenciales del 31 de mayo de 2026 como uno de los candidatos con mayor respaldo de los colombianos.
Ese salto electoral ocurrió después de que se mudó a Florencia (Italia) en 2024 para alejarse un tiempo del derecho y allí empezó a considerar la idea de aspirar a la Casa de Nariño.
Aunque había dicho en varias ocasiones que no entraría en política, dejó su hogar en Italia y volvió a Colombia para lanzar su campaña, y donde buscará asegurar un lugar en la segunda vuelta, para enfrentar a Iván Cepeda Castro, máximo favorito a suceder a Gustavo Petro, de acuerdo con las recientes encuestas y sondeos de opinión.

De La Espriella está acompañado de José Manuel Restrepo Abondano, exministro de Hacienda y de Comercio durante la Presidencia de Iván Duque (2018-2022), economista de la Universidad del Rosario con una maestría en The London School of Economics y un doctorado en Administración de la Universidad de Bath, en Reino Unido.
Abelardo de la Espriella presentó su comité de firmas ante la Registraduría el 17 de julio de 2025 y en diciembre entregó cinco millones de rúbricas para respaldar a su movimiento Defensores de la Patria, aunque posteriormente le fueron invalidadas más de tres millones por irregularidades.
Su alianza con el partido Salvación Nacional le dio un vehículo partidista desde agosto de 2025, aunque mantuvo la identidad de Defensores de la Patria y adaptó el logotipo para incluir un tigre, animal con el que se identifica y que usa en eventos y redes sociales.
Pese a que recibió propuestas para participar en las consultas interpartidistas del 8 de marzo, finalmente decidió participar directamente en la contienda presidencial del 31 de mayo, argumentando su compromiso con los colombianos.
¿Quién es Abelardo de la Espriella?
Abelardo Gabriel de la Espriella Otero nació el 31 de julio de 1978 en Bogotá, pero su familia se mudó a Montería (norte de Colombia) cuando tenía dos años, y esa identidad costeña se convirtió en parte central de su perfil público, aunque también cuenta con la nacionalidad de Italia y de Estados Unidos.
Sus padres son María Eugenia Otero Aldana y Abelardo de la Espriella Juris, quien tuvo trayectoria política en Córdoba como diputado, candidato a la gobernación y magistrado del Tribunal Contencioso Administrativo.}
Es graduado en derecho en la Universidad Sergio Arboleda, para luego fundar su firma De La Espriella Lawyers en 2002 con solo un capital de 500.000 pesos; esa sociedad acumula activos por más de $39.000 millones, según información recopilada por El Espectador.
En 2004 creó la Fundación Iniciativas por la Paz (Fipaz), que defendía el acuerdo de Ralito entre el gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe y los paramilitares para su desmovilización. En ese proceso, fue miembro de la sociedad civil acompañante, y la fundación promovió foros universitarios con desmovilizados como Iván Roberto Duque e impulsó un referendo para prohibir la extradición en Colombia.
Su etapa como abogado defensor
Sus primeros clientes en su etapa como jurista fueron Rocío Arias, Eleonora Pineda, Dieb Maloof y Jorge Caballero, todos involucrados en el escándalo de la parapolítica durante el Gobierno de Álvaro Uribe Vélez, pero que fueron condenados por la Corte Suprema de Justicia.
Por este proceso, solo pudo obtener la victoria en los estrados judiciales cuando representó a José de los Santos Negrete, entonces representante a la Cámara.
Uno de los casos que más lo expuso fue la defensa de David Murcia Guzmán, creador de la pirámide DMG que estafó a cerca de 214.000 ahorradores. Esa representación terminó después de la captura de Murcia en Panamá el 19 de noviembre de 2008, y De la Espriella sostuvo que se apartó por diferencias con su cliente, porque no aceptó un acuerdo de sometimiento y porque conoció la doble contabilidad de la compañía.
En la actualidad, Murcia denunció disciplinariamente a De la Espriella ante la Comisión Seccional de Disciplina Judicial por una supuesta violación de deberes profesionales y por la no devolución de 5.000 millones de pesos.
También defendió al empresario barranquillero Alex Saab desde 2015 en procesos por lavado de activos y enriquecimiento ilícito ligados a sus empresas en Colombia. De la Espriella dijo que dejó de representarlo en julio de 2019, cuando conoció su relación con Nicolás Maduro y cuando Estados Unidos incluyó a Saab en la lista Ofac (también conocido Lista Clinton).






