Bien dice el viejo refrán “El Miedo no anda en Burro “; Hoy queda por demás evidente el temor manifiesto que Rubén Moreira sufre, mismo que es tanto para dar instrucción a sus esbirros de prohibir a todos los funcionarios o colaboradores el siquiera dar un ¡Me gusta! a las publicaciones de Enrique Martínez y Martínez, Enrique Martínez y Morales, Javier Guerrero García o Hilda Flores; ¿Acaso el señor gobernador pretende con ello evitar que la ciudadanía recuerde mejores tiempos? ¿Que acaso se siente menos al ser el Gobernador más detestado en la Historia de Coahuila? ¿Será que al comparar en su interior el antes y el después se dé cuenta del deplorable estado en que su ya largo mandato a hundido Coahuila?
Gobernar infundiendo temor nunca ha sido fructífero, además señor Gobernador la gente de Coahuila no es tonta aun y muy a pesar de que usted piense lo contrario, antes en nuestro estado no existía tanta violencia, se respiraba tranquilidad, no se vivía la corrupción que hoy todo lo pudre, ni tampoco fuimos famosos por los escándalos; Antes señor Gobernador se vivía la democracia algo muy distinto a su régimen de imposición absolutista, si usted se piensa que por dar un me gusta en las publicaciones de tal o cual personaje su gobierno se ensombrece le podemos asegurar que no es así, en lo negro no se ve la sombra; Alguien me dijo una vez que su gobierno y su figura es imposible de calumniar y ello obedece a una sola razón “ Todo lo que se diga es verdad “ .
La gente de Coahuila ya se encuentra harta de su soberbia, de sus discursos llenos de demagogia, de sus leyes absurdas, del descaro y de la desfachatez de su actuar; Poner a Víctor Zamora a impedir lo que no se puede evitar resulta inútil, Víctor Zamora el hombre a quien le falsificaron la firma, le abonaron y gastaron más de quinientos millones y nunca supo ni vio nada, sus seguidores ya solo se cuentan con los dedos de las manos y en un descuido le detengan pronto a más de uno, puede hacer berrinches, placear a sinvergüenzas, reunirse con ladrones y decretar por oficio la amenaza; Pero sepa una cosa, ya no se trata de Enrique Martínez o de Javier Guerrero o de cualquier otra figura, ya las cosas son causa de la gente, de los ciudadanos de Coahuila a quien usted ha estado engañando y que a estas alturas ya no confiamos en usted, ya las cosas son cuestión de la voluntad popular y cuando esta voluntad prevalece no existen despensas suficientes que puedan contenerla.
Intentar imponer a quien piensa servirá de cómplice le será imposible, quizás usted no lo sabe pero la gente continuara sumando, incluso los que menos imagina ya están engrosando las filas que significan la esperanza de recuperar mejores tiempos; Recuerde las palabras de un buen Gobernador “se ocupa estar preparado para llegar y mejor preparado para dejar de ser”, su tiempo va en sentido regresivo y lo que inicio ya nadie lo para.
Entre más lo prohíba mas rápido sucederá.





