Día de Muertos tradición de México para el Mundo.

2 noviembre 2021
Visto: 925 veces

 

De algo todos podemos estar seguros y eso es justamente de la muerte, las mezclas de culturas amalgamaron tradiciones logrando conformar una celebración única en el mundo, su colorido, así como la algarabía con que se envuelve el dolor que genera la pérdida de un ser querido dieron pie a un festejo que celebra la vida de los que ya no están, un claro testimonio o síntoma inequívoco de la existencia pasajera.

Original de épocas prehispánicas, aderezado con toques  europeos así como de creencias religiosas hoy celebramos el día de muertos, si bien mucho etnias mesoamericanas rendían culto a la muerte o sus muertos es justo en nuestro país donde se da continuidad y magnitud, los antepasados nativos de los Mexicas tenían dioses  encargados de definir el destino de las almas, Mictecacihuatl así como Mictlantecuhtli ambos señores de Mictlán  “el lugar de los muertos” un limbo épico al que difícilmente se puede llegar sin antes sortear obstáculos y lidiar con criaturas de esos lares.

El lugar de los muertos estaba dividido, la manera de morir es algo determinante para ubicar a las almas, así por ejemplo los guerreros muertos en batalla disfrutaban de un espacio, quienes morían aun infantes también encontraban su sitio reservado.

Pero las almas no pueden de manera fácil encontrar su rumbo, es por ello que los vivos deben encargarse de acompañarlos o incitar a dicho trayecto, para ello los rituales, evidentemente el duelo es de inicio, de esa forma se pone de conocimiento de los demás el fallecimiento, después se amortaja al difunto, acompañándolo de objetos personales alimentando en forma simbólica al cadaver con manjares o alimentos que en vida fueran de su gusto. después de cuatro días era enterrado o incinerado, es justo en ese momento el inicio del viaje, los familiares al paso de cada año y durante el paso de cuatro efectuaban ceremonias en el lugar donde estaban los restos, todo para seguir apoyando el trayecto de las almas.

Con la colonización y la llegada de la población europea el proceso fue cambiando reinventando, alternando creencias y formas pero continúan destacando elementos como lo son las ofrendas, el dios los dioses del inframundo dieron paso al cielo, paraíso y en su caso al purgatorio como lugar en que las almas esperan a ser juzgadas antes de obtener un espacio en el lugar de los muertos, aun con ciertos matices los deudos continuamos apoyando el trayecto, igual realizando rituales para apoyar en el mismo.

Elementos y funciones.

Todos los elementos que acompañan la celebración de nuestros muertos tienen su razón,  el incienso o el Copal son la guía olfativa pues el humo así como los aromas orientan las almas, las veladoras representan la luz o el fuego que en igual manera hacen las veces de un faro que dirige a los espíritus, las fotografías u objetos personales también apoyan a que las almas de los difuntos se orienten reconociéndolas como propias, las flores marcan por igual forma las veredas o caminos por donde han de llegar, la flor preferida es el cempasúchil pues su colorido y aspecto esponjoso son fácilmente visibles, antiguamente también se instalaban cráneos humanos que hoy son substituidos por calaveras de azúcar, el pan de muerto    representa  la osamenta de nuestros difuntos.

Sin duda la tradición se sigue conservando y además creciendo, una fiesta, una celebración, un recordatorio de la realidad que todo el que vive debe tener en mente, sabemos que nacimos porque al vivir lo podemos constatar pero la muerte es muy distinta, parte de su misterio es que seguramente nunca sabremos que dejamos de existir.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *