
En la madrugada de este domingo, un operativo de la Guardia Nacional y del Instituto Nacional de Migración (INM) disolvieron a la cuarta caravana migrante que pernoctaban en el barrio Guadalupe de Huixtla, Chiapas desde la noche del sábado.
Tras el operativo, el grupo de migrantes se disolvió en dos partes: una parte de ello huyó hacia el río Huixtla, mientras que la otra se dirigió a las vías del tren, desde donde lanzó piedras a un contingente de aproximadamente seis autoridades de migración.
Se reporta un saldo de cinco detenidos. Entre el grupo se hallaban mujeres, niños y hombres de distintos países centroamericanos y del caribe.
En tanto, según el medio Diario del Sur, algunos pobladores del municipio denunciaron que los elementos habrían causado daños materiales a sus pertenencias y propiedades privadas durante las detenciones del operativo.
Este operativo ocurre en medio de controversias y críticas hacia ambas instituciones, las cuales han sido señaladas a nivel nacional e internacional por la violencia en contra de los migrantes que buscan atravesar el país.
Y es que el pasado 28 de agosto, oficiales del INM fueron captados agrediendo a una persona de origen haitiano. En la cápsula, uno de los elementos lo patea mientras otros lo sostienen, posteriormente, son resguardados por integrantes de la Guardia Nacional (GN).
Luego de los hechos registrados en el estado de Chiapas, fronterizo con Guatemala, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) exigió a las autoridades mexicanas “respetar los derechos humanos de los migrantes”.
El mensaje fue lanzado por la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH).
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Información de: Infobae


