El traslado diario en la capital del país suele superar los 40 minutos y, en algunos casos, alcanza hasta dos horas, generando estrés y reduciendo la calidad de vida de los ciudadanos.
A pocas semanas del inicio de los partidos del Mundial 2026 en la Ciudad de México, la discusión pública se ha desplazado hacia los desafíos urbanos que siguen sin resolverse.
Aunque el evento deportivo promete beneficios en materia económica y turística, diversas voces han enfatizado que el torneo también expone las carencias en movilidad y medio ambiente.
De acuerdo con el Dr. David Heres, profesor e investigador de la Universidad Iberoamericana, la Copa del Mundo es un momento propicio para analizar el avance en políticas públicas.
“Funciona como un punto de referencia para preguntarnos qué problemas hemos resuelto y cuáles siguen exactamente igual que hace décadas, cuando tuvieron lugar en México los torneos de 1970 y 1986”, aseguró el especialista.
Subrayó que esta época refleja una oportunidad perdida para transformar el sistema de transporte y la gestión ambiental. Este tipo de acontecimientos deberían aprovecharse para implementar soluciones estructurales, que vayan más allá de respuestas temporales o medidas paliativas.
Calidad del aire y movilidad: retos persistentes durante el mundial 2026
En la capital mexicana, la contaminación atmosférica sigue representando un riesgo para la salud. El académico explicó que existe suficiente respaldo científico sobre los efectos adversos de la mala calidad del aire, los cuales van más allá de las enfermedades respiratorias.
Afectaciones en la movilidad urbana de la CDMX
La movilidad urbana constituye otro de los grandes desafíos de la CDMX. El traslado diario suele superar los 40 minutos y, en algunos casos, alcanza hasta dos horas, generando estrés y reduciendo la calidad de vida de los ciudadanos.
El especialista alertó que la antigüedad de los microbuses concesionados agrava la situación ambiental, ya que estos vehículos emiten altos niveles de contaminantes.
A pesar de las inversiones recientes en obras de infraestructura, la modernización del transporte público continúa sin ser prioridad para las autoridades.
“Con inversiones similares a algunas obras recientes, se podría haber sustituido prácticamente toda la flota de microbuses por unidades más limpias, incluso eléctricas”. manifestó el especialista.
Soluciones temporales y riesgos de enfoque
Frente al inminente Mundial en la capital del país, se ha impulsado el trabajo remotocomo medida para mitigar el tráfico. No obstante, el Dr. Heres recordó que, aunque el home office puede aliviar la congestión vehicular, no basta para resolver la contaminación.
“El home office ayuda al tráfico, pero no es suficiente para resolver el problema de la calidad del aire”, señaló.
Desde 1986 hasta hoy, la ciudad ha continuado enfrentando los mismos retos en materia de movilidad y polución, siendo el mayor riesgo que las soluciones se orienten sólo a atender la experiencia de los visitantes y no las necesidades cotidianas de los residentes.
Información de: Infobae.com






