Beltrones, una salida anunciada
La reciente renuncia de Manlio Fabio Beltrones no debe causar ninguna sorpresa, su paso por la dirigencia del partido revolucionario institucional llevaba pactada temporalidad y la misma no tenia sujeción a los resultados; La derrota en las pasadas elecciones se encontraba anunciada, la estancia solo pretendía evitar la contundencia de la misma, si bien en algunos Estados como en Coahuila la pretensión oficial será intentar vender la conveniencia de dicha salida la verdad apunta en que tal acontecimiento no influye en la decisión de la sucesión .
Muchos son los cálculos que se tienen sobre la fortaleza del PRI, para nadie es secreto que el partido no pasa por sus mejores momentos, todo apunta a la alta posibilidad de alternancia y es en esa estrategia sobre la que se trabaja.
Manlio es y será una figura emblemática del partido, su fuerza continuara presente y quienes resultan sus enemigos dentro del mismo partido seguiran adoleciendo de ello, en Coahuila las cosas no cambian, independientemente de quien presida el PRI a nivel nacional las cartas del Gobernador Rubén Moreira no juegan en la partida del 2017 pues permitir su imposición representan un golpe que caldea los ánimos de la ciudadanía para la contienda a la presidencia de la república.
Quien llegue ahora al PRI nacional deberá actuar con mano dura, tener cero condescendencia, carecer de aspiraciones para contender y ser capaz de tomar el total control del partido en el total de las entidades federativas.
Es evidente la necesidad de ejercer el poder pues solo de esa manera se puede fortalecer al instituto político que hasta hoy se encuentra segregado y resulta ser un bastión de poder dividido que se maneja por los gobierno estatales con fines personales.
Para nadie es un secreto que los Gobernadores de diversos Estados se quedaron mal acostumbrados a no contar con un líder nacional que debe descansar en la figura del Presidente de la República, su intención de convertir sus feudos en principados ha sido el principal factor de las derrotas y ante ello la impostergable necesidad de cambiar las cosas.
Contrario a lo que el dictado de los mandatarios estatales intente difundir la salida de Beltrones no les significa ningún beneficio personal, se sabe que muchos Gobernantes del PRI han disfrutado la alternancia incluso más que sus propios opositores y ante ello el remplazo de la dirigencia nacional era evidente al igual que necesario.
Lo que falta de esperar y que seguro resultara en poco tiempo es la renovación de las dirigencias a nivel Estatal y Coahuila pudiere ser de las primeras entidades donde suceda.





