¿Qué necesita Coahuila para crecer?
En otra colaboración hablamos de la necesidad de retomar la senda del crecimiento económico en Coahuila. Señalamos que distintos factores, algunos internos y otros fuera del alcance del estado, le han restado dinamismo a la economía en los últimos años.
Por lo mismo, insistimos en que se requiere un mayor impulso desde el estado, lo que implica revisar la estrategia de crecimiento. Se trata de no bajar el ritmo de desarrollo y generar los empleos que Coahuila necesita.
Las razones son evidentes: la población en edad de trabajar sigue aumentando, la vida se encarece, las ciudades se expanden y la inmigración continúa en ascenso. Tarde o temprano, estas tendencias demandarán un mayor crecimiento.
De hecho, el centro de análisis México, ¿cómo vamos? sugiere que el PIB de Coahuila necesita crecer al menos 4% anual, una tasa muy alejada de las registradas recientemente.
¿Hay una fórmula para crecer a esos niveles? Debemos considerar que la mayoría de los estudios coinciden en que Coahuila cuenta con más fortalezas que debilidades para impulsar su economía. Dadas esas potencialidades, el estado debería estar creciendo a tasas más elevadas.
Las autoridades y los sectores productivos deben aprovechar esas ventajas para potenciar el crecimiento. También deben corregir los factores que están frenando la economía.
¿Cuáles son esas condiciones a favor y en contra? La CEPAL publicó recientemente un estudio titulado “Crecimiento y productividad en un contexto de alta informalidad”. Ahí se establece una triada de elementos asociados con un PIB más elevado: reducir la informalidad laboral, elevar la productividad e impulsar la inversión.
Coahuila muestra contrastes en estos tres factores, aunque el saldo es favorable.
De acuerdo con el Índice de Competitividad Estatal 2025 del IMCO, la entidad ocupa la primera posición entre los estados con menor informalidad laboral, con una tasa del 35%.
En productividad es igual, pues México, ¿cómo vamos? coloca a Coahuila entre los estados con el mayor índice, con $281 pesos por hora trabajada.
La inversión, sin embargo, cambia la narrativa. El IMCO sitúa a la entidad en el lugar 23 en atracción de inversión extranjera. Una posición muy baja para uno de los estados más competitivos del país.
La inversión pública, fundamental para el desarrollo de infraestructura, tiene su propia historia. La deuda ha estrechado el margen para asignar recursos a la obra pública. México, ¿cómo vamos? señala que en los últimos años Coahuila ha destinado solo 52 centavos en inversión por cada peso gastado en deuda.
Puebla y San Luis Potosí destinan 13.42 y 9.89 pesos, respectivamente, a la inversión por cada peso que va a la deuda. El contraste es significativo frente a los 52 centavos de Coahuila.
Estas cifras muestran solo una parte de la plataforma que sostiene el crecimiento económico en la entidad. Pero esta columna no es un diagnóstico. Simplemente es un llamado a elaborar un análisis más profundo para replantear la estrategia.
Para ello, basta una pregunta: si Coahuila es uno de los estados más seguros, si su competitividad está entre las más altas y se encuentra entre los líderes en formalidad laboral y productividad, ¿por qué no está alcanzando las tasas de crecimiento que necesita?
Ahora tenemos una pista: el reto parece estar en los niveles de inversión.



