A un mes del día de las elecciones en Coahuila reina la apatía, los problemas cotidianos así como la desconfianza generalizada a la clase política propician un marcado desinterés; Por su parte las autoridades electorales no encuentran la formula apropiada para generar la participación, millones de pesos gastados en una mercadotecnia que ya no da frutos ni tampoco logra sensibilizar a la población la importancia que votar significa para el futuro de los Mexicanos.
A estas alturas del proceso es evidente que poco o nada se puede remediar, incluso los debates propuestos por el INE resultan inocuos, al final de cuentas quienes asisten o los ven es la misma gente que acompaña a los candidatos de uno u otro bando, no trascienden a la sociedad pues las propuestas que se manejan son exactamente las mismas que manejaron quienes hoy ocupan los cargos de diputados y la ciudadanía no percibió frutos de su trabajo; Cuando cuestionas en las calles que beneficios generaron los actuales diputados federales la gente se queda muda, no saben si quiera que contestar, quienes son aun sus representantes no supieron divulgar o participar a la ciudadanía que trabajo hicieron y menos explicar en qué beneficio al ciudadano común.
En Coahuila la participación será escasa y la culpa no es del ciudadano, la culpa recae en los políticos quienes elección tras elección traicionan a los votantes.





