¡Animo ciudadanos!
Este año estuvo marcado por fenómenos que supieron capitalizar el desagrado que mi generación le tiene a los políticos: fuimos testigos de cómo un Bronco expriísta y un intelectual expanista cimbraron el sistema mexicano arrebatando la gubernatura de Nuevo León para los ciudadanos a los viejos y anquilosados partidos, vimos también el triunfo de la oposición en Argentina y Venezuela a causa del cansancio de la corrupción, la pobreza y la mediocridad en que el populismo Kirchnerista y Chavista los han sumido.
Me hubiera gustado terminar el año festejando también el triunfo de Ciudadanos, una nueva plataforma política conformada por jóvenes que busca cambiar España de forma ordenada y responsable, sin embargo, el domingo los españoles optaron por el voto útil y los mandaron al cuarto lugar después de estar en un empate técnico en el segundo durante meses. Si bien ciudadanos obtuvo un resultado lejano al esperado, hoy sus 40 Diputados en el fragmentado parlamento representan “la llave de la gobernabilidad española”.
Mi generación es heredera de la estabilidad social que ha nuestros padres les tocó conseguir, una generación que no solo cuestiona a las autoridades, también se moviliza, les protesta, y recientemente las combate democráticamente. Si en México y particularmente en Coahuila los medios de comunicación, empresarios y políticos no atienden cuidadosamente a mi generación, acabando con la corrupción, redistribuyendo la riqueza y salvaguardando las libertades democráticas les pasará lo mismo que a los españoles, argentinos y venezolanos, terminarán entregando tarde o temprano sus posiciones a un grupo de jóvenes que está preparado y determinado a hacer las cosas diferentes.
Mi papá participó en el movimiento que a base de dedicación terminó con la hegemonía mesiánica del PRI, siempre se lo envidié, hoy estoy orgulloso de pertenecer a la generación que llevará la democracia mexicana al siguiente nivel. ¡Animo ciudadanos!
Una pregunta.
¿Quién despertará a Coahuila?


