Audios filtrados, testimonios ante la Fiscalía General de la República (FGR)y documentos decomisados por agentes federales en Texas dibujan un mapa de conexiones entre el círculo cercano de Andrés Manuel López Beltrán y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que se extiende desde las minas de balasto de Tabasco hasta las aduanas de Guaymas, Ensenada y el puerto de Veracruz.
La cancelación de la visa estadounidense del hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, anunciada por él mismo el 13 de agosto, precedió la difusión de parte de estas investigaciones y volvió a poner bajo los reflectores sus posibles vínculos con operadores señalados por las autoridades estadounidenses.
“Son sus brothers”: audios revelan que el operador de Andy se asoció con una célula del CJNG en Veracruz.
Latinus reveló este lunes grabaciones de 2023 en las que Jorge Amílcar Olán Aparicio, identificado por diversas investigaciones como amigo íntimo y operador de Andy y Gonzalo “Bobby” López Beltrán, encargó a su hermano Luis Alberto asociarse con una célula del CJNG dedicada a la extorsión y al robo de combustible en Veracruz.
El vínculo era Iván Cazarín Molina, alias el Tanque, señalado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos como operador central del cártel en ese estado.
En uno de los audios, Amílcar Olán le dice a un interlocutor identificado como Ángel Montero sobre su hermano: “Habló con toda la gente de allá, la malandrada. Ya llegaron allá a hablar con él, a saludarlo y todo. Ya todos se cagaron. Porque le preguntaron: ‘¿A poco los conoces a toda esa gente?’”.
En otra grabación, Luis Alberto Olán describe la utilidad de ese vínculo: “Él sabe que yo conozco al Tanque aquí, al de la maña, y como vio que no lo volvieron a molestar a ese güey que lo llegó a extorsionar… ya le dije: ‘No, si yo me llevo con el Tanque, yo ya le hago de cuenta’. Y ya se quedó así”.
El Tanque no es un personaje menor. Un informe confidencial del ejército de 2019, citado por Latinus, señalaba que en el corto plazo tomaría el control de todas las actividades delictivas en Veracruz. Documentos militares de 2021 y 2022 hackeados por el colectivo Guacamaya confirman que así ocurrió. En 2024, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo acusó de operar una red de huachicol en Veracruz capaz de generar millones de dólares para el CJNG a través de gasolineras, almacenes ilegales y venta de combustible que llegaba hasta Texas.
El Tanque no operaba solo en Veracruz, estableció nexos con La Barredora, el brazo armado del CJNG que en esos años operaba en Tabasco bajo la protección de Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública de Adán Augusto López en ese estado. Fue esa célula tabasqueña la que, según los audios, quedó bajo el mando de Luis Alberto Olán para proteger las minas de balasto que abastecieron el Tren Maya y el Tren Interoceánico.
En audios obtenidos también por Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, Amílcar Olán habla de recibir instrucciones directas de Bobby López Beltrán para operar el negocio del balasto: “A mí Bobby la instrucción que me dio, literal, fue: ‘Tú tienes que producir 500 mil metros cúbicos de aquí al 30 de noviembre. ¿Cómo le vas a hacer? Ese es tu pedo’”. En otra grabación, Olán describe una reunión de trabajo: “Vine porque tengo reunión acá con Gonzalo, Gonzalito. Porque mañana tenemos recorrido allá en el Tren Maya con los de los consorcios, ya ves que estoy ahí metido con lo del balasto”.
“Es un tema de Andy”: el testigo protegido de la Marina y el buque Torm Agnes.

Un capitán retirado de la Secretaría de Marina que participó en operaciones de huachicol fiscal y que sería testigo colaborador de la FGR vinculó a López Beltrán con una operación de contrabando de combustible ocurrida en marzo de 2025, según un reportaje del periodista Arturo Ángel publicado en Entorno MX.
La declaración forma parte de la carpeta de investigación FED/FEMDO/FEIORPIFAMFCDMX/0000568/2024, levantada el 27 de febrero de 2026 ante la Fiscalía Especial en Investigación de delitos en Materia de Hidrocarburos.
En esa operación estuvo involucrado el buque cisterna Torm Agnes, cuya carga de diésel, disfrazada en los papeles como aditivo de aceite, tenía como destinataria a la empresa Intanza, identificada por autoridades mexicanas como presunta fachada del CJNG. El buque hizo una primera descarga en Ensenada, Baja California y luego continuó hacia Guaymas, Sonora. La operación estuvo a punto de ser descubierta cuando el decomiso simultáneo del buque Challenge Procyon en Tampico encendió las alarmas en áreas centrales de la Secretaría de Marina, que ordenó inspecciones cada tres horas.
El testigo narró ante la FGR que consideró la operación perdida, pero el capitán Miguel Ángel Solano Ruiz, alias Mike, lo tranquilizó. “Le mandé un mensaje a Solano diciéndole que eso no estaba autorizado, que eso ya se había salido de control”, declaró el testigo. La respuesta de Solano fue: “Ya le iban a hablar al secretario de Marina para decirle que era un tema de Andy, a ver si a él no le hacían caso. Y me dijo: ‘Esto es solo para tus ojos’”.
Las conexiones resultaron exitosas. En 90 minutos el buque salió de la zona de amarre e inició maniobras de zarpe, mientras los transportes que descargaban el diésel se retiraban con lo que pudieron. Cuando los agentes de la fiscalía llegaron a exigir una inspección, el capitán les respondió que el barco ya estaba en maniobras y la mercancía había sido desaduanada.
Por otro lado, la periodista Peniley Ramírez, en su columna del sábado 15 de agosto en Reforma, confirmó que hay “varias menciones a Andy López Beltrán de distintas fuentes” en el expediente del huachicol fiscal. “Otro testigo dijo que todos los caminos llevan a Andy y que él realizó llamadas clave que permitieron una operación ilegal mayúscula”, escribió.
Intanza, la empresa destinataria del diésel, está constituida en Monterrey y no tiene página web ni presencia en redes sociales. Una carta enviada por Reuters a su dirección registrada no pudo ser entregada porque el servicio de mensajería no encontró presencia de la empresa en ese lugar. Tres fuentes de seguridad mexicanas y un documento de las fuerzas de seguridad gubernamentales confirmaron que las autoridades mexicanas sospechan que es una fachada del CJNG.
Portacelis Gas, Ikon Midstream y los documentos decomisados en Texas

El hilo del CJNG no termina en Guaymas. Raúl Olmos, de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, reveló Portacelis Gas and Oil, una importadora de combustible ligada a Amílcar Olán, tuvo como primer proveedor a Ikon Midstream, empresa texana investigada por el FBI y por la FGR por abastecer a compañías señaladas de estar al servicio del CJNG.
Portacelis fue constituida el 6 de agosto de 2024 en Villahermosa por Juan Carlos de la Cruz Murillo, contador de Amílcar Olán. De la Cruz aparece en actas mercantiles como operador de al menos cuatro empresas del entorno de Olán, entre ellas Romedic —que recibió más de 490 millones de pesos en contratos del INSABI— y Poyago —ferretera que obtuvo 20 contratos del IMSS por 344 millones de pesos—. Su domicilio registrado era una vivienda sencilla en Cárdenas, Tabasco, sin señal alguna de actividad corporativa.
Entre el 4 de febrero y el 11 de julio de 2025, Portacelis movió oficialmente 15 millones 350 mil litros de diésel importado desde Texas en 444 operaciones registradas en las aduanas de Matamoros, Nuevo Laredo y el puerto de Veracruz, con un valor declarado de casi 7 millones de dólares. Su primer cargamento, de 26 mil 119 litros, llegó por la aduana de Matamoros el 4 de febrero de 2025. El proveedor era Ikon Midstream, la misma firma que semanas después quedaría en el centro del mayor escándalo de huachicol fiscal.
Lo que ocurrió semanas antes de que Portacelis iniciara operaciones revela la naturaleza del entramado. El 27 de septiembre de 2024, la Secretaría de Energía le otorgó un permiso para importar hasta 52 millones de litros de diésel. Tres semanas después, los socios originales vendieron sus acciones y el contador De la Cruz renunció como administrador. En su lugar entraron dos jóvenes residentes en rancherías de Tabasco, sin experiencia en el sector energético ni en comercio exterior.
Portacelis, que se promovía públicamente como “líder en importación de productos petroleros”, operó en menos de medio año una línea de suministro binacional basada en trenes y buques. Su segundo gran proveedor fue Brownsville GTR LLC, empresa constituida en Houston en 2020 con vínculos con Ballast Partners, arrendadora de trenes. Esa misma arrendadora ferroviaria fue utilizada por Luxemborg Trading, compañía del presunto traficante Luis Ariel Rivera Rodríguez, identificado como uno de “los señores de los trenes” en redes de huachicol.
En abril de 2026, agentes federales de Estados Unidos catearon las oficinas de Ikon en Houston y decomisaron documentos de sus transacciones, incluidas las que realizó con Portacelis. El permiso de importación de Portacelis fue revocado el 1 de agosto de 2025. La empresa prácticamente desapareció tras la revocación.
La FGR no desmiente del todo

El 17 de agosto, la FGR publicó un comunicado en el que negó tener “ningún dato de prueba con la fuerza legal necesaria para iniciar una indagatoria”contra el hijo de un expresidente por delitos en materia de hidrocarburos.
Para Peniley Ramírez, el comunicado confirma tácitamente lo contrario. “Es un desmentido que no es desmentido”, dijo en entrevista con Radio Fórmula. “La fiscalía no dice que no tiene indicios o testimonios, dice que lo que tiene no tiene la fuerza de prueba suficiente. En el ánimo de desmentir, la fiscalía termina confirmando que sí tienen algo”.
Ramírez también reveló que hay al menos una transferencia de dinerodesde una empresa facturera hacia una cuenta en el primer círculo de López Beltrán que estaría —o habría estado— en el expediente.
El periodista Arturo Ángel publicó en respuesta al comunicado de la FGR capturas de pantalla de la declaración del testigo protegido JCSP, que incluyen cuatro menciones a “un hijo del expresidente” en el expediente de huachicol fiscal. En la página 30 del documento, el capitán de Marina Carlos Estudillo, identificado como testigo protegido, señaló que hubo choques entre el secretario de Seguridad Omar García Harfuch y uno de los hijos de López Obrador. La razón: Harfuch perseguía la red de huachicol y el hijo la defendía.
Raúl Olmos, en entrevista con Azucena Uresti, fue contundente: “Desde hace un año, en los expedientes de la FGR, los testigos colaboradores han referido que era un asunto de un hijo del presidente esta llegada masiva de buques con huachicol”.
Información de: Infobae.com





