
Lo que se esperaba fuera un frente común o unión de fuerzas político electorales está resultando un rotundo fracaso, una alianza que prácticamente nació sin vida y hoy está muerta, los Priistas no ven con buenos ojos trabajar en equipo con quienes en apariencia fueron siempre sus contrincantes y los Panistas no pueden entender cómo se dejaron de lado todos sus principios e ideologías para terminar sumándose como ayudantes del PRI.
Dentro del partido Acción Nacional saben que trabajar de manera abierta y en comunión con el PRI es como firmar la sentencia de muerte de un partido que de por sí ya se encontraba agonizante, las supuestas causas que emblemáticamente un día defendieron hoy se van por la borda.
En Estados como Campeche, Colima o Guadalajara los niveles de rechazo a dicha alianza son sumamente altos arriba del 72%, lo mismo sucede cuando se cuestiona sobre la misma en otras entidades como Nuevo León, Coahuila o Sonora.
La citada alianza PRI-PAN-PRD fue orquestada principalmente por el partido Revolucionario Institucional, en algunos Estados está conformada legalmente y en otros es de facto, ver al PRD de comparsa del PRI no causa extrañeza pero pensar en el PAN de la mano con ellos es una total aberración.
Ningún ciudadano que se diga opositor a la corrupción, el engaño, el saqueo, la impunidad, el descaro y las malas prácticas de la política estaba conforme de votar por esa alianza ni en lo general ni lo particular.
Movimiento Ciudadano es el único partido que compite en estas elecciones sin coaliciones ni alianzas, ello le ha ganado ser considerado como la tercera vía y mejor opción para enfrentar a Morena así como para construir una nueva forma de hacer política.


