Algo que vale la pena leer ALBERTO BOARDMAN

29 noviembre 2019
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Cinta Negra

“El Karate es por la vida, no por los puntos”. David Walker.

Resulta que en sus orígenes, la disciplina conocida originalmente como Karate (de “kara”-vacío y “te”-mano / “El camino de la mano vacía”), cuyo origen se remonta al siglo XVI, y deriva de las artes marciales nativas de lo que hoy es Okinawa, surgió de la necesidad de contar con una estrategia de defensa. Sucede que en aquella época, la isla era considerada un puerto de comercio al que acudían numerosas embarcaciones, por lo que con la intención de evitar posibles conflictos entre visitantes y nativos, las autoridades prohibieron la portación de armas, hecho que incentivó el desarrollo de técnicas de defensa en las que el cuerpo supliera los objetos.

Posteriormente, el karate expandió su filosofía para agregar el término “-Do” que implica una búsqueda espiritual de crecimiento personal. De esta forma, la disciplina dejó de ser una práctica sólo técnica, para enriquecerse con la filosofía del honor, la cortesía, bondad, rectitud, desprendimiento, modestia, lealtad, autodominio, amistad y paciencia, entre otros principios, y volverse más allá de una disciplina deportiva o de combate, una manera muy particular de avanzar como personas en la vida. De ahí que su práctica conlleve una serie importante de valores y beneficios, que sobre todo, inculcados desde la niñez y juventud, amén de la salud física, permiten un entrenamiento mental y emocional, que deriva en la concentración y canalización de la fuerza, para lograr ser mejores seres humanos.

Como en cualquier preparación, el Karate-Do implica gran dedicación, esfuerzo y paciencia para ir avanzando en los diferentes niveles que culminan, al menos en una primera etapa, con la famosa “cinta negra”, para posteriormente comenzar una escalada a los famosos “Dan” que representan niveles superiores de conocimiento.

Y esta semana, mi mayor orgullo Esteban, alcanzó después de muchos años de compromiso y constancia, su anhelada graduación a “cinta negra”, por lo que es tanto mi entusiasmo y felicidad, que quise compartirlo con ustedes.

“El karate no consiste en ganar a otros. Consiste en ganar sobre uno mismo”. David Walker

Somos lo que hemos leído y esta es palabra de lector.

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