AMLO enemigo del federalismo

16 julio 2019
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Las políticas públicas al igual que la notoria búsqueda de centralizar todo dejan de manifiesto la obsesión del Presidente de México por terminar con el federalismo y el pacto que origino su institucionalización, paso a paso sus acciones tienden a desconocer las distintas fuerzas al poder central, limita en igual sentido la autonomía de las entidades federativas e interviene en las libertades normativas que la propia constitución consagra a los Estados.

Recordemos que el modelo de Estado federal fue copiado de la Constitución norteamericana pero con modificaciones substanciales , en el caso de México, al revés de como sucedió en el país de origen de la institución, el federalismo no sirvió para conjuntar realidades anteriores, y en cierta forma dispersas, sino para crear unidades descentralizadas dentro de un país con tradiciones fuertemente centralistas heredadas del periodo colonial, hoy por desgracia ese poder concentrado en un solo hombre o virrey  que en el pasado se trato de abolir se está tratando de volver a concentrar en la figura Presidencial que muestra una ambición que pasa por alto la propia constitución y los legados que buscan preservar como postulados fundamentales al federalismo.

Durante nuestra historia contemporánea y posterior a la revolución siempre se ha tenido en claro la articulación de la República mexicana, como un Estado federal, imponiendo una ordenación peculiar de las fuentes del derecho, en tanto otorga a los entes federados un espacio constitucionalmente garantizado de «autonomía normativa», diferenciado del perteneciente a la Federación, en igual sentido no podemos negar que distanciado de lo legal se han sufrido épocas de un marcado Presidencialismo que si bien opero de facto nunca intento modificar ordenamientos legales a conveniencia de dicho fin, mostrando por decirlo de alguna manera cierto respeto, hoy por desgracia las cosas son distintas, la detentación o denotación del poder al igual que del control de las cámaras de Diputados y Senadores se ejerce a diario, abiertamente sin mediar recato o prudencia se actúa sin consideración ni respeto a ese federalismo que durante tanto tiempo sirvió de postulado.

Si bien el federalismo supone el reconocimiento de la existencia de fuerzas distintas del poder central, que tienen su propia sustantividad, y que en esa virtud reclaman un campo propio de acción jurídico-político, traducido -entre otras cosas- en la posibilidad de crear por sí mismos normas jurídicas y libertades, el actuar del Presidente López Obrador actual en contrario a dicha suposición, el primer paso de su avanzada sin duda lo fue la creación de la Guardia Civil, la concentración del poder, manejo de las fuerzas del orden y la suspensión de esas facultades tanto para Estados como para Municipios así lo demuestran, poner a una mal llamada Guardia Civil bajo las ordenes de autoridades militares que a su vez dependen directamente de su mando son señales inequívocas de su intención.

Otro ataque al federalismo lo es un desconocimiento al pluralismo territorial al igual que al legal, el primero con el tema de los migrantes, el segundo con las claras intenciones de desaparecer institutos u organismos tales como los electorales, ambos caso por citar algunos ejemplos.

Para comprender la gravedad de las intenciones del Gobierno de la cuarta transformación debemos entender las necesidades a las que debe responder el federalismo y de esa premisa partir

  1. a) A la de organizar política y racionalmente grandes espacios geográficos, incorporando relaciones de paridad entre sus distintas unidades, y suprimiendo las relaciones de subordinación empleadas en los imperios y colonias de los siglos pasados.

  1. b) A la de integrar unidades fundamentalmente autónomas en una entidad superior, salvaguardando sus peculiaridades económicas y culturales propias.

  1. c) A la necesidad de dividir el poder para salvaguardar la libertad. Tal como sucede con la división del ejercicio de los poderes en Legislativo, Ejecutivo y Judicial, determinar la división «territorial» a través de una partición funcional y competencial, que diferencia los ámbitos posibles de actuación de cada nivel de gobierno.

Dicho lo anterior es fácil entender el por qué de afirmar que Andrés Manuel López Obrador es un enemigo del federalismo, la ausencia de la división de poderes, la notoria dependencia que el legislativo padece ante sus determinaciones, la manera unipersonal de tomar decisiones, la forma que  convierte sus decisiones en imposiciones no dejan duda de lo dicho, México sigue el camino de una dictadura, un retroceso al centralismo colonial.

Ya en otros tiempos y distintos lugares estas actitudes de centralizar el poder en la figura de un solo individuo han dado como resultado posturas independentistas o separatistas, en los tiempos actuales es inadmisible que se permita dicha actitud y menos cuando el actuar impositivo perjudica de manera particular y directamente a los ciudadanos concentrados en ciertos territorios o entidades federativas, debemos comprender que en el caso de Estados localizados al Norte de la República Mexicana el pertenecer o mantener un pacto federal resulta limitativo y perjudicial, incluso todas las estadísticas en cuanto a productividad, generación de empleos, desarrollo comercial y tecnológico apuntan a una autosuficiencia, evidentemente si Estados Como Coahuila, Tamaulipas, Nuevo León, Chihuahua y Sonora abandonaran el pacto federal tendrían un notorio incremento de bienestar social y económico, los ingresos per cápita aumentarían y podrían desarrollar competencias que los pondrían en niveles de  primer mundo.

Urge que las voces críticas, la ciudadanía y la sociedad en si misma unifiquen posturas, mantener el federalismo es esencial para continuar incrementando la democracia que paso a paso se ha logrado incrementar en nuestros país, no permitamos nos confundan con ideales falsos o justificaciones populistas, el camino para mejorar y desterrar practicas lesivas no es el que conduce al pasado ni mucho menos a la concentración del poder en un solo individuo, atacar el federalismo es en sí mismo un ataque a la libertad que de una u otra forma siempre se ha disfrutado en México.

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