Estar al lado de un auto encendido 10 minutos equivale a 20 cigarros

13 mayo 2019
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Mucho se habla sobre los daños de fumar pero poco se dice sobre lo tóxico del humo proveniente de la combustión de un motor, según estudios es mucho más dañino para tu salud el contaminante expedido por un vehículo automotor en marcha que fumar. Cuando una persona fuma al aire libre difícilmente podría afectar a quien se encuentre a un metro de distancia de él, en cambio respirar el humo que despide un automóvil a la misma distancia podría traer consecuencias más perjudiciales, en pocas palabras sería preferible que se permita fumar dentro de una escuela que dejar que recojan a los alumnos en automóviles.

¿Qué daños en tu salud causa el humo despedido por un automóvil?

Se deteriora el recubrimiento de tus pulmones, provocando Tos, Disnea y dificultades para respirar.

El 33% de los infartos cerebrales se debe a la contaminación del aire generada por el humo automotriz.

Las partículas de contaminantes pesados viajan por la sangre y se acumulan en los vasos sanguinos dificultando el trabajo del corazón y provocando infartos.

Quienes se exponen por largo tiempo al dióxido de nitrógeno y nano partículas  incrementan en un 60 % el riesgo de sufrir alteraciones del sueño.

El humo generado por motores de combustión a base de combustibles fósiles contribuye directamente a la incidencia de Cáncer, daña el material genético y repercute en el sistema hormonal.

Provoca enfermedades en los ojos, ocasiona conjuntivitis, provoca síndrome de ojo seco, entre otros problemas.

A las mujeres embarazadas les provoca preeclampsia y daños en la salud del producto.

Además el humo de los automóviles daña la piel, altera la barrera cutánea, desencadena eccema, manchas de la edad, arrugas y signos de envejecimiento.

Si bien mucha gente se alarma porque alguien enciende un cigarrillo en algún lugar al aire libre pocos reparan en pensar que es mucho más dañino encontrarse esperando un semáforo en verde en cualquier avenida mientras se respira el humo de decenas de automóviles que le rodean, incluso abordar un autobús del trasporte colectivo podría provocar más daño que fumar una cajetilla de cigarros, el humo expedido por la combustión de un motor supera en mucho lo dañino del humo del tabaco, evidentemente las autoridades poco dicen al respecto, dejar de producir combustibles provocaría una debacle económica que los gobiernos no permitirán nunca, pese a las restricciones legales impuestas al cigarro los casos de cáncer no disminuyen, en igual el número de muertes por infartos, las enfermedades respiratorias y otros padecimientos, ello solo tiene una respuesta y ello es que la verdadera causa de dichas enfermedades lo es la contaminación generada por la combustión de combustibles fósiles, los hidrocarburos y los desechos tóxicos de cientos de empresas.

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