Elimina la resequedad en la piel.

9 febrero 2019
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1. El aceite de oliva virgen extra

El aceite de oliva, tan popular en la dieta mediterránea, tiene múltiples beneficios tanto para el interior del organismo como para el exterior. En concreto aporta nutrición, hidratación y elasticidad a la piel y reduce las manchas y las pequeñas arrugas debidas a las líneas de expresión.

2. Crema de aloe vera

El aloe vera es una planta que contiene propiedades casi milagrosas para gran parte del cuerpo. Ayuda a cicatrizar y a hidratar la piel, así como el resto del organismo. También combate los molestos eccemas que aparecen por el frío y las irritaciones que dan a la piel.

3. Mascarilla de aguacate y aceite de almendras

La mascarilla de aguacate con aceite de almendras es una de las cremas más hidratantes que se pueden elaborar en casa. Para prepararla sólo se necesita medio aguacate y dos cucharadas de aceite de almendras.

4. La arcilla blanca

La arcilla blanca tiene propiedades calmantes, antiinflamatorias y antisépticas para la piel; por tanto, ayuda a calmar la irritación y a librarse de las bacterias que pueden contribuir a la aparición de acné o de puntos negros.

5. La rosa mosqueta

El aceite de rosa mosqueta es comúnmente utilizado para ayudar en la cicatrización de tejidos, tanto en casos de cicatrices por operaciones o heridas, así como para combatir las estrías o las marcas en la piel causadas por el acné. Mezclar unas gotitas de rosa mosqueta en tu crema hidratante habitual.

6. Crema hidratante de cera de abejas y aceite de oliva

La cera de abejas es un compuesto natural que se utiliza habitualmente en la cosmética natural ya que además de tener propiedades nutritivas y regeneradoras, aporta textura y consistencia a las cremas sin necesidad de añadir ningún tipo de sustancia química artificial.

7. Beber agua e hidratarse

Por último, y como punto más importante, no debemos olvidar la importancia de hidratarnos por dentro para estar saludables y lucir una piel vistosa. Se recomienda beber como mínimo un litro y medio de agua al día, tanto para asegurar las funciones básicas del cuerpo como para mantener una piel hidratada.

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