“Nuestro sistema es tan sencillo como cargar el móvil”

29 octubre 2018
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Ingeniero de formación y gestor de profesión, Allen Ko (50 años) es presidente de la marca taiwanesa de motos Kymco. Y quiere revolucionar la movilidad urbana. Inspirándose en el ejemplo de Tesla en el automóvil, lanza su plan Ionex para acelerar la transición eléctrica de los escúteres urbanos. El proyecto consiste en una gama de motos eléctricas EV (con versiones para uso particular, reparto, flotas o motosharing) con una batería interna fija y otra desmontable, de solo cinco kilos de peso, que se alquila y que se podrá recargar en cualquier enchufe doméstico o con un cargador portátil. Además se podrán llevar otras dos baterías de reserva en el cofre bajo el asiento. El sistema también permite cambiar las pilas agotadas por otras cargadas en una red de expendedores automáticos, situados en la calle, concesionarios, gasolineras, empresas o comunidades de vecinos. Se soluciona así el problema de la autonomía, con motos que pueden rodar hasta 200 kilómetros aprovechando todas las baterías. Y sin tener que esperar durante el tiempo de la recarga.

Pregunta. ¿Qué pueden aportar la moto en general y Kymco en particular a la movilidad eléctrica?

Respuesta. En la transición energética, la moto puede ser un factor clave entre los vehículos eléctricos. Los próximos tres años van a ser muy importantes porque vamos a lanzar 10 nuevas motos y desplegar los intercambiadores Ionex en 20 países.

P. ¿Cómo va a cambiar Kymco con el nuevo negocio?

R. Hasta ahora Kymco se centraba en un negocio estrictamente privado, pero con la nueva división Ionex Commercial se abre también a empresas y administraciones para ofrecer una solución integral al problema de la movilidad eléctrica.

P. ¿En qué consiste la mayor innovación que aporta Ionex?

R. Cuando pensamos en los escúteres de gasolina, todos los fabricantes se centran solo en el vehículo porque consideran el negocio del combustible ajeno y propio de las petroleras. Pero con el vehículo eléctrico la perspectiva es completamente diferente. Lo primero es que el vehículo tiene que trabajar con su batería, luego están los puntos de recarga que exigen ser coordinados con sistemas informáticos. Cuando se reposta gasolina se hace en cualquier gasolinera, pero para recargar un vehículo eléctrico se necesita un enchufe, el cargador y la tensión adecuados. Tener coordinadas estas necesidades es la principal diferencia de uso entre el escúter de gasolina y el eléctrico.

P. ¿Y podría convertirse la fabricación, carga y gestión de las baterías en un negocio más importante que la propia producción de los vehículos?

R. Hasta ahora nos preocupábamos de ofrecer unas motos buenas y atractivas, el cliente venía al concesionario y las compraba sin más. Ahora, si adquieres un escúter eléctrico, tienes también que pensar dónde lo vas a cargar o qué tipo de uso le vas a dar y eso genera nuevos problemas. Como fabricantes, estamos obligados a ofrecer a nuestros clientes soluciones frente a esas dudas y necesidades para que puedan resolverlas fácilmente. La transición a la electricidad es una gran oportunidad, similar al paso a los smartphones en la historia de los teléfonos móviles. Nokia o Ericsson pasaron de líderes de mercado a prácticamente desaparecer frente a otros competidores. Kymco ha tenido siempre ingenieros trabajando en mejorar el producto. Ahora, además, hace falta otro tipo de ingeniería para motores eléctricos, baterías, aplicaciones… La oportunidad de futuro es muy importante y no todas las marcas tienen la capacidad para asumir este reto como nosotros.

P. ¿Cuál ha sido la inversión de Kymco en el plan Ionex?

R. Por ahora 50 millones de dólares [43,3 millones de euros]. Se trata de una de nuestras prioridades y la inversión continuará.

P. ¿Cuándo piensa que el despliegue de Ionex comenzará a reportar beneficios?

R. Presentamos Ionex en marzo, durante el Salón de Tokio, y en junio lo implantamos en Taiwán. Ahora mismo ya es rentable. Es muy difícil por el momento encontrar a un fabricante de vehículos eléctricos que gane dinero, y muy probablemente Kymco sea el primero en hacerlo con este negocio. Por el momento es una suma pequeña, pero ya estamos en beneficios. Y esto ha sido posible por dos motivos.

P. ¿Cuáles son?

R. Hasta el momento todos los fabricantes se preocupaban solo de la distancia que podían recorrer sus vehículos y eso implicaba baterías más grandes y un encarecimiento progresivo del vehículo. La filosofía Ionex es que cargues la batería cada noche en casa, está diseñada para que su carga sea suficiente para un día completo de uso. Por ejemplo, en Taiwán la media de distancia diaria recorrida por cada escúter es de 12 kilómetros, y nuestra batería portátil es capaz de hacer 35 kilómetros. La batería interna ofrece otros 20 kilómetros adicionales, lo que da una autonomía total de 55 kilómetros, más que suficiente para un uso diario. El resto de fabricantes piensa en baterías que ofrezcan mucha autonomía y nosotros buscamos la suficiente para cada día. Porque hemos creado un sistema muy sencillo de extraer la batería para cargarla de una forma tan natural como cargar el teléfono móvil cada noche. Eso nos permite bajar los costes.

El segundo motivo es porque el Gobierno taiwanés está apoyando mucho la transición energética, dando ayudas a los consumidores para que se pasen al vehículo eléctrico. Con esas ayudas, el cliente compra el escúter, pero alquila las baterías y el precio total resulta muy razonable.

P. En Europa los clientes son por ahora reticentes a alquilar baterías. ¿Cuánto va a costar en Kymco este alquiler?

R. Todavía no se ha tomado una decisión sobre los precios en Europa. Pero sin una ayuda de las administraciones, que favorezcan el cambio energético, el precio de los eléctricos resultará más caro que el de los de gasolina. Pensamos que a pesar de ese coste superior el cliente hoy quiere ya comprar vehículos eléctricos, incluso modelos premium, más caros pero sostenibles. También hay que tener en cuenta que el coste de mantenimiento es inferior al de los escúteres de gasolina (aceite, reparaciones mecánicas, etcétera). En cuanto a las baterías, habrá diferentes formas de comercializarlas y cada país tendrá soluciones propias dependiendo de sus ayudas oficiales y de su mercado.

P. ¿Cuándo llegará a establecerse en España Ionex?

R. Queremos implantarlo en breve en varios países europeos y a España llegará muy probablemente a finales de 2019.

Información de: El País

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