Tudor Vintage, tesoro de Coleccionistas

31 octubre 2018
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En los últimos años los relojes deportivos antiguos han incrementado enormemente su valor, coleccionistas de todo el mundo que saben apreciar este tipo de prendas sienten una enorme seguridad al invertir su dinero en dichas piezas, entre los modelos más buscados se encuentran los especializados en buceo normalmente llamados submarinos o submariner en ingles.

Recordemos que la prestigiada casa ROLEX proveía las cajas para los TUDOR mismo que al tener en esos tiempos un valor inferior al de su hermano mayor no fueron conservados tan celosamente lo que genera que hoy resulten más difíciles de encontrar y por ende sus precios han alcanzado altas sumas.

En 1954 TUDOR comienza un  camino que contribuirá a construir su propia leyenda, da a luz por primera vez un reloj de submarinismo llamándolo Oyster Prince Submariner, la referencia de dicho modelo es 7922, la fina pieza cumplía altos criterios de durabilidad, fiabilidad, hermeticidad y precisión, en su tiempo fue un instrumento muy buscado entre los profesionales, la casa relojera ante la popularidad de sus piezas comenzó un camino a la perfección e innovación pasando de lograr una residencia de 100 metros de profundidad a los 200 metros para su modelo del 1958 con referencia 7924

Durante el período de 1954 a la primera mitad de la década de 1960 continuaron modificando la estética a fin de conjugar todas las características que un reloj de submarinismo debería tener.

Entre las mejoras además de aumentar la resistencia a los 200 metros de profundidad se adicionaron guardas a la corona lo que permitía incrementar la seguridad ante los golpes o roces con el equipo de buceo, en 1958 la robustez del reloj le permitía una inmersión a 200 metros, sus guardas protegían una enorme corona de 8 milímetros misma que según la experiencia de quienes los utilizaban resultaba demasiado grande, incluso los hombros o las guardas protectoras no resultaban suficientes para el blindaje de a misma, tal detalle en la estética genero que el Big CROWN rápidamente fuera remplazado con un nuevo modelo surgiendo así en 1959 el reloj considerado perfecto, este nuevo diseño contaba con una corona de solo 6 milímetros, con ello garantizaba la seguridad y mejorana su estética, para muchos coleccionistas es este el reloj más apreciado SQUARE CROWN GUARDS.

La referencia 7928 ilustrada en portada y fabricada en 1959 representa la conjunción de la perfección buscada por la marca, presenta la versión cuadrada de estos protectores, denominados guardas siendo lo que le otorga el nombre «Square Crown Guards» por los coleccionistas.

Con estas nuevas protecciones, el tamaño de la corona de 6 mm. una caja 39 mm de diámetro, es hermética hasta 200 metros y con la menciónn «ORIGINAL OYSTER CASE BY ROLEX GENEVA». su diseño de la esfera, las agujas y el bisel es similar al de las referencias 7922, 7924 y 7925, su movimiento es el calibre automático 390, al igual que el de todos los TUDOR Oyster Prince Submariner de la serie 7900, todos con su característico logotipo “ ROSE “  dicho reloj Submarino representa todo un tesoro  e inversión para los coleccionistas, modelos similares o anteriores han alcanzado sumas  de entre $ 16,000.00 a los $ 90,000.00 Dólares Americanos.

Hoy los relojes Tudor Submariner resultan ser las piezas que mayormente revalorizan sus precios.

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