El manual del poder total: el caso Lula y la izquierda cuando coopta todo

26 octubre 2026
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El fraude no empieza en la urna. Empieza mucho antes, cuando la izquierda entiende que para no perder nunca más, no basta con ganar una elección, hay que adueñarse del Estado.

El caso de Lula en Brasil es el manual perfecto.

Primero, se captura el discurso moral. Lula no es un candidato, es «el pueblo», es «los pobres». Quien lo cuestiona no es un opositor, es un enemigo del pueblo, un golpista, un fascista. Con esa narrativa, cualquier denuncia de corrupción se convierte en persecución política.

Segundo, se coopta la justicia. El lawfare que tanto denuncian es exactamente lo que practican cuando tienen el poder. Jueces que fueron abogados del partido, ministros del Supremo Tribunal Federal puestos a dedo, causas que se anulan por tecnicismos, no por inocencia. El sistema judicial deja de ser árbitro y se vuelve escudo del líder. Lo que pasó con la anulación de las condenas de Lula es el ejemplo más claro: no lo declararon inocente, le anularon el proceso para habilitarlo.

Tercero, se compra el aparato electoral y mediático. El Tribunal Superior Electoral convertido en comité de censura, decidiendo qué se puede decir y qué es «desinformación». Medios públicos y privados alineados con pauta oficial multimillonaria, periodistas militantes, y un sistema de verificación de hechos que solo verifica a la oposición.

Cuarto, se coloniza el dinero. Fondos de sindicatos, empresas estatales como Petrobras y BNDES, ONGs financiadas por el Estado, y empresarios amigos que reciben contratos a cambio de financiar campañas. Es el esquema que Lava Jato expuso y que después se encargaron de enterrar.

Cuando la izquierda tiene cooptado todo el poder, no necesita hacer fraude el domingo a las 5 de la tarde metiendo boletas. El fraude es sistémico y permanente:

1. *Fraude moral: te hacen creer que ellos son la democracia y tú eres la amenaza a la democracia.

2. *Fraude institucional: las instituciones que deberían controlarte trabajan para ti.

3. *Fraude electoral: con todo lo anterior asegurado, la elección es solo el trámite final para legitimar lo que ya controlan, justo el caso inédito que sucedió en brasil bajo la cara de todos y con una burla total, un ministro amigo puesto por Lula, de la nada emite una orden sin justificación legal para ampliar los horarios electorales por dos horas más, casualmente las casillas que no habían cumplido con el horario oficial fueron las ubicadas en territorios muy bien controlados por los socialistas, ademas dicha autorización ya no aplicaba para las casillas que si cumplieron el horario ( lo justo sin que aun así se justifique es que todas permanecieran tiempo extra recibiendo votos ) orquestaron un fraude desde el poder, planeado, premeditado y soportado mediante órganos judiciales protectores del poder.

Por eso no se van. No pierden. Y cuando pierden, son antidemócratas. 

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