Coahuila, líder en inversión automotriz, pero…
El Clúster Industrial B2B dio a conocer un dato muy interesante para la economía: Coahuila es el estado que más inversión automotriz ha recibido en lo que va del año.
De enero a septiembre, llegaron 1,460.49 millones de dólares. Es el 23% de toda la inversión registrada en el país (6,256.26 millones de dólares).
Estos billetes verdes se distribuyeron en 14 proyectos. Sobresale la inversión de General Motors para producir el Groove y el Aveo en Ramos Arizpe.
Las inversiones dejaron 5,302 empleos directos y más de 786 mil metros cuadrados de infraestructura industrial. Las cifras son alentadoras. La industria automotriz sigue siendo uno de los pilares del desarrollo estatal.
“Aquí no hay novedad”. A pesar de la incertidumbre internacional y de los altibajos del PIB estatal, la fabricación de vehículos y autopartes sigue sacando la casta por la economía de Coahuila.
Hay, sin embargo, algunos puntos del reporte que conviene discutir.
Llama la atención que, aunque la inversión automotriz creció a nivel nacional, el número de proyectos, la superficie construida y las ocupaciones generadas disminuyeron.
Revisemos el empleo. De enero a septiembre de 2025 se generaron 41,112 empleos, con una inversión de 5,748.84 MDD. En el mismo periodo de 2026, la cifra cayó a 23,918 ocupaciones, siendo que la inversión aumentó a 6,256.26 MDD. Una reducción del 41.8% en la generación de puestos de trabajo.
Se invierte más, pero el impacto en algunos indicadores del desarrollo es menor. Hay menos proyectos para las regiones y se generan menos empleos. ¿Qué pasa? ¿Está cambiando la industria automotriz sus patrones de inversión?
Una posible respuesta es que los proyectos son cada vez más grandes y llegan con mayor tecnología. Como resultado, la industria automotriz se concentra en regiones específicas y tiene una menor necesidad de mano de obra. Es una hipótesis que vale la pena analizar.
Veamos el caso de Coahuila. De los 1,460 MDD captados hasta septiembre, mil millones corresponden al proyecto de General Motors. Es decir, el 70% de la inversión se concentra en un solo proyecto, localizado en la Región Sureste.
Quizás esta cifra, por sí sola, no diga mucho. Pero al compararla con otros estados, se vuelve interesante.
Guanajuato, por ejemplo, recibió 538 MDD. Mucho menos que Coahuila. Sin embargo, registró 30 proyectos, 16 más que nuestro estado. Con esa inversión se crearon 3,703 empleos. Equivale a 6.88 ocupaciones por cada millón de dólares invertido.
En Coahuila, la misma relación fue de apenas 3.63 empleos por cada millón de dólares. Prácticamente la mitad de Guanajuato, con más del doble de inversión.
La pregunta es obligada: ¿Los proyectos pequeños tienen un mayor impacto en el desarrollo regional? ¿Son más útiles para la formación de proveedores, la infraestructura industrial y la generación de empleo que las grandes inversiones?
Son preguntas importantes para la autoridad estatal que durante años ha confiado plenamente en las inversiones automotrices como uno de los pilares del desarrollo.
No se trata de poner en duda inversiones como la de General Motors. Pero el éxito ya no se mide solo por los millones que llegan al estado. También importa cómo se distribuyen los proyectos entre las distintas regiones y cuántos empleos se generan por cada millón invertido. ¿Qué hay para Monclova y la Región Carbonífera?
Dicho sea de paso, el desarrollo regional y la creación de empleos de calidad son hoy los dos grandes desafíos de Coahuila.


