La librería encantada
“Esta librería está encantada por los espectros de tanta gran literatura como hay en cada metro de estantería… La malnutrición del órgano lector es una enfermedad seria. Permítanos prescribirle un remedio». Christopher Morley
Con frases como las anteriores, Roger y Helen Mifflin dan la bienvenida a sus clientes y amigos a quienes invitan a explorar los confines de una acogedora y surtida librería durante finales de la Primera Guerra Mundial. “La Librería Encantada” del escritor y periodista estadounidense, Christopher Morley, fue publicada originalmente en 1919 y es la continuación de “La Librería Ambulante” de 1917. Editorial periférica ha publicado ambos de manera reciente, incluso, con varias reimpresiones debido a su gran éxito, lo que demuestra que, a más de cien años, la narrativa de Morley sigue vigente.
Si bien existe una trama principal relacionada con humor, espionaje, amor y amistad, la novela mantiene una cálida mirada sobre libros, cultura y humanidad. Y es que, al tiempo de seguir el hilo narrativo, Morley nos obsequia geniales reflexiones sobre los libros a quienes considera, más allá de simple mercancía, fuente de sentido y vida: «No hay nadie más agradecido que un hombre a quien le has recomendado el libro que su alma necesitaba sin saberlo».
Explora, por ejemplo, la ética de los libros: “Sobre la devoción de un libro prestado a un amigo: Agradezco humilde y sinceramente la devolución de este libro que, tras sobrevivir a los peligros de la biblioteca de mi amigo y las bibliotecas de los amigos de mi amigo, regresa ahora a mí, sano y salvo, en condiciones razonablemente aceptables… Cuando presté este libro lo di por perdido: me resigné a la amargura de verlo partir para siempre, nunca pensé que volvería a ver sus páginas. ¡Pero ahora que mi libro ha sido devuelto, me siento pletórico de regocijo y gratitud! Ahora por tanto tendré que devolver algunos de los libros que yo mismo he tomado prestados».
Una lectura totalmente recomendable tanto para expertos lectores, como también para quienes inician su aventura lectora, pues como bien dice Morley: «La gente necesita de los libros, pero no lo sabe. Generalmente las personas no saben que esos libros que necesitan, ya existen».
Somos lo que hemos leído y esta es, palabra de lector.




