Lluvias extremas provocaron un desastre en Hawái; los daños superan mil millones de dólares y crece alerta por colapso de una presa.
Hawái sufrió sus peores inundaciones en más de 20 años, mientras lluvias intensas caían sobre un suelo ya saturado por los aguaceros de hace una semana, informaron funcionarios el viernes, al tiempo que advirtieron que se esperaba más lluvia durante el fin de semana.
Aguas cargadas de lodo cubrieron vastas extensiones de la costa norte de Oahu, una comunidad mundialmente conocida por el surf. Las aguas embravecidas levantaron casas y autos y motivaron órdenes de evacuación para 5 mil 500 personas al norte de Honolulu. Las autoridades advirtieron que una presa de 120 años podría romperse.
El gobernador Josh Green señaló que el costo de la tormenta podría superar los mil millones de dólares, incluidos daños a aeropuertos, escuelas, carreteras, viviendas y un hospital de Maui, en Kula.
“Esto va a tener graves consecuencias para nosotros como estado”, declaró Green en una conferencia de prensa.
La mayor parte de la isla estaba bajo vigilancia por inundaciones, y Haleiwa y Waialua, en el norte de Oahu, estaban bajo advertencia de inundación repentina, según el Servicio Meteorológico Nacional.
“Se insta encarecidamente a los residentes en el área de Waialua a QUE SE VAYAN AHORA”, dice una alerta emitida a primera hora del sábado. “La carretera de acceso para salir de Waialua corre un alto riesgo de fallar si continúan las lluvias”.
Green indicó que su jefe de gabinete habló con la Casa Blanca y recibió garantías de que las islas contarán con apoyo federal.


