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Las Becas a jóvenes estudiosos y trabajadores están más que justificadas al llevar como fin el mejorar el nivel educativo de ese grupo y por ende darle una oportunidad única de tener un mejor nivel de vida para él y su familia. Sin embargo, las Becas AMLO instituidas por el presidente de la republica dadas sus características, solo llevan como fin ganarse la simpatía de la gente y por ende el voto de las familias. El costo de estos programas es inmenso y sin control, ya que, el único requisito es estar inscrito en una escuela pública. No es necesario mostrar que asistes, mucho menos presentar calificaciones o algún tipo de avance en su educación, ya que al parecer esto es lo que menos importa. No es de sorprender esto, considerando que nuestro sistema educativo con la actual administración no tiene pies ni cabeza y todos los sistemas de evaluación están suspendidos o no hemos retirado de ellos. El pretexto la pandemia y la incapacidad de la secretaria de educación para enfrentarla ni siquiera pudieron mantener operativa la infraestructura en escuelas y tener un sistema de seguimiento. Abandonaron totalmente sus obligaciones so pretexto de la pandemia. Eso si el presupuesto se ejerció y se mantuvo el sistema burocrático y el de los maestros.
Dos objetivos básicos de la administración federal se buscan: Que el estudiante tenga económicamente lo necesario para no abandonar sus estudios, y el otro evitar que el crimen organizado reclute a estos jóvenes y los use de carne de cañón para sus actividades. Por más que le buscamos ninguno se ha cumplido y eso si ha traído un buen número de distorsiones a la sociedad, al mercado educativo y al sistema laboral.
Los jóvenes no van a la escuela, su beca no la usan para artículos escolares sino para su consumo personal. Un celular, una consola de juegos, aunque sea de medio uso o en abonos, un tatuaje o en el peor de los casos alcohol o drogas. Mientras en las escuelas siguen organizándose para complicar y pretextar el cumplir con sus obligaciones. Hablar de una generación perdida no es tan exagerado al ver toda esta situación.
Así, el mercado laboral, las empresas y la economía en general están batallando enormemente para volver a tener mano de obra responsable y calificada. El armar nuevamente líneas de producción y cuadrillas de operarios responsables se ha vuelto todo un reto ante tantos vicios creados.
De verdad, si nos estamos transformando, pero para mal, educando gente que solo sabe tramitar su tarjeta para cobrar su beca. Son miles de millones de pesos tirados a la basura o que quedan en manos de una nueva burocracia corrupta.


