Pese a toda una parafernalia y prolongada estrategia de marketing que lleva años intentando posicionar la idea respecto a la modernidad y beneficios que generan los autos eléctricos las ventas se desploman.
Quien adquiere un auto eléctrico a los meses termina arrepentido pues distan mucho de ser lo que ofrecen, en inicio no existe ninguna economía y al final de cuentas no son ecológicos ni contribuyen a mejorar el medio ambiente.
Su autonomía es muy limitada pero ademas conforme pasan los meses de uso la misma disminuye y sus baterías se deterioran rápidamente.
Si bien sus mantenimientos deberían ser nulos al final sucede todo lo contrario, agregando que sus precios y posibilidades de reventa caen por los suelos.
A lo anterior se debe agregar como punto negativo el alto costo inicial, la escasa infraestructura de carga pública el estrés que genera el tema de la autonomía y la falta de talleres especializados
Si lo anterior te parece como poca razón para no adquirir un auto eléctrico debemos ademas comentarte que las compañías de seguro no protegen las partes eléctricas de dichos autos, es decir si sufres un choque tu seguro solo ampara las partes no eléctricas, solo atiende prácticamente lo estético pero si se daña la batería el costo de substituirla corre por cuenta del propietario y en muchos caso remplazarla puede ser igual a comprar un auto nuevo.
Las ventas de autos nuevos eléctricos continuarán bajando mientras que las de unidades usadas se puede decir que ya son prácticamente nulas, así las cosas cuando compres un auto eléctrico piensa que lo tendrás de por vida y ello independientemente de que aún funcione o no.




