
El Istmo de Tehuantepec: ¡Adiós Panamá! ¡Hola, México!
Si uno quisiera trasladar mercancías desde Asia hasta la Costa Este de Estados Unidos, la ruta marítima más común es el Canal de Panamá. Pero cruzarlo lleva entre 8 y 10 horas; y podría ser más, si Tláloc y el tráfico hacen de las suyas.
Luego, el buque puede continuar por el Golfo de México (para no confundir al GPS, lo llamaré Golfo de América) hasta los puertos de Houston y Luisiana, o seguir navegando por el océano Atlántico para desembarcar en las terminales portuarias de Nueva York, Georgia o Nueva Jersey. Sin conocer sobre navegación, esta vía entre océanos parece más lenta y costosa, a menos que existan alternativas.
Quienes estudian el comercio global saben que hay otras rutas posibles. Dos de ellas nos resultan familiares porque están en México: el Corredor Interoceánico-Istmo de Tehuantepec (CIIT), que conecta por ferrocarril a Salina Cruz, Oaxaca, con Coatzacoalcos, Veracruz, y el Corredor Económico del Norte (CEN), que une a Mazatlán, Sinaloa, con Matamoros, Tamaulipas.
Es cierto que ambos proyectos siguen en desarrollo, pero si se invierte lo suficiente para impulsar la competitividad, por ejemplo, fortaleciendo el sistema carretero y ampliando los puertos, podrían convertirse en las nuevas rutas estratégicas entre océanos en el futuro.
Quizás hayas escuchado que 600 vehículos de Hyundai, provenientes de Asia, llegarían a Salina Cruz a finales de marzo para ser transportados por ferrocarril hasta Coatzacoalcos y, desde ahí, continuar su trayecto marítimo hasta Estados Unidos. Según los directivos del Ferrocarril Istmo de Tehuantepec, esta será una prueba, la primera de varias, que servirá para demostrar que este salto interoceánico podría ser mejor que el Canal de Panamá.
Puedo equivocarme, pero si esta prueba y las siguientes resultan exitosas, representarían el inicio de una nueva ruta, parte fluvial y parte seca. Asia estaría mejor conectada con Estados Unidos y Europa. Igualmente, acercaría los países europeos con la Costa Oeste de Estados Unidos y con el mercado asiático, que se encuentra en continua expansión. “Goodbye, Panamá. Hello, México”.
Como yo lo veo, este proyecto también competiría con el Canal de Nicaragua, en caso de que llegue a concretarse.
Desafortunadamente, justo en estos días Donald Trump estaría anunciando un nuevo paquete de aranceles, esta vez contra la importación de automóviles.
Si los aranceles a los vehículos se concretan y se mantienen durante la administración Trump, no solo se vería afectada la prueba mencionada, sino que también podría caer drásticamente la demanda de transporte de mercancías a través de los dos corredores interoceánicos mexicanos y el Canal de Panamá. Después de todo, el sector automotriz tiene un peso considerable, y el del mercado estadounidense, aún más.
Aun así, algunos creemos que el CIIT y el CEN no deben pausarse. Al contrario, es momento de “dar más máquina” para convertirlos en motores de desarrollo regional.
Trump y sus políticas no durarán para siempre, y cuando llegue el cambio, México y sus corredores interoceánicos deberán estar preparados.
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