
En el corazón de la noche
«La psicoterapia es ante todo un acto de amor a la verdad». Gabriel Rolón
Siempre resulta extraordinario adentrarnos en la comprensión y funcionamiento de la psique humana. Cada experiencia vivida juega un papel trascendente, en mayor o menor medida, de acuerdo al contexto, las emociones y significados que de manera personal cada quien vamos apilando en la memoria como si de infinitas cajas de archivo se tratara. Depende entonces de la connotación intrascendente, afable o dolorosa, la decisión de nuestro cerebro que olvida, pondera o reprime, siendo esta última elección lo que produce en muchas ocasiones, filias, fobias, manías y un sinfín de derivaciones necesarias para encubrir cualquier rastro de evocación.
En relación a este fascinante tema, la recomendación de lectura de esta semana: “En el corazón de la noche, una historia de reparación y recuperación de la verdad”, de Irvin D. Yalom, en colaboración con Robert Berger, editorial Destino, en apenas 74 páginas y con la facilidad narrativa que siempre disfrutamos del reconocido escritor y catedrático de psiquiatría de la Universidad de Stanford, nos expone a manera de una conversación entre dos amigos, múltiples claves para entender cómo nuestras acciones, reacciones y recuerdos suelen estar conectados.
Yalom y Berger se encuentran en la fiesta del quincuagésimo aniversario de graduados de la Facultad de Medicina. Con el antecedente de una amistad de toda la vida, Berger se acerca con Yalom para pedir su ayuda: “Algo terrible está sucediendo… El pasado está haciendo erupción… mis dos vidas, día y noche, se están uniendo. Necesito hablar”. Un momento medular une a ambos protagonistas, el “Holocausto” en tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Un episodio reciente, durante una visita de Berger a Venezuela detona un olvido encubierto resguardado en lo más profundo de su ser. Por lo que juntos intentarán desdoblar la maraña de significados entre la realidad, los recuerdos y la culpa, cuya llave de acceso puede encontrarse en un sueño singular.
Porque como bien ha dicho Yalom: «Cada persona debe elegir cuánta verdad puede soportar». «La soledad sólo existe en soledad. Cuando se comparte, se evapora».
Somos lo que hemos leído y esta es, palabra de lector.