Poli-Cosas

6 agosto 2020
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No queda duda que la sociedad moderna se ha convertido en modas e imposiciones, entre los políticos y la mercadotecnia gustan de generar problemas de fácil solución para tener contenta a la gente con temas  no trascendentes disfrazados de fatalidad, ahora toca el turno a las bebidas azucaradas a las cuales incluso visten de culpables por las muertes del Covid – 19, como moda ya incluso en un Estado de la república prohíben su venta a menores de edad, de la noche a la mañana tomar un refresco se convirtió en la madre de todos los males, quienes tengan más de 45 años podrán respaldar que durante nuestras infancias no existían niños obesos o si existían los mismos eran minoría, tomábamos agua de la llave, jugábamos con tierra, cortábamos frutos de cualquier árbol y con una simple frotada en la ropa se encontraban listos para ingerir, gran parte del día estábamos en actividad, jugábamos en las calles, para ir a cualquier parte lo hacíamos a pie, durabamos horas paseando en bicicleta y conjunto con eso tomábamos refrescos, agua endulzada y cualquier clase de alimentos de los que hoy consideran prácticamente un veneno, es muy probable que la obesidad sea cosa de comportamiento y no de comida, pero por desgracia existe el afán de prohibir todo, generar un mundo con exceso de prohibiciones, esconder verdades o problemas reales distrayendo con cuentos o invenciones, nos manipulan y nosotros nos dejamos engañar.

La incapacidad del Gobierno Federal y en particular la del gobierno de México Capital también Gobernado por MORENA está causando que la sociedad tome acciones atroces en contra de los delincuentes, todos los días somos testigos en las redes sociales de la brutalidad con que son los delincuentes o rateros que están asaltando, muchos podrán decir que solo así se terminara la problemática pero hacer justicia es algo que corresponde a las autoridades y son ellos los responsables de otorgar una adecuada seguridad, si bien que te roben o asalten genera mucho enojo ello no justifica matar a un ser humano a golpes a la vista de todos y sin mayor miramiento, las políticas equivocadas de besos y abrazos están provocando mayor violencia ante la desesperación de tanta impunidad, los excesos en el actuar de los ciudadanos refleja un enorme enojo social, algo muy distante de un pueblo feliz como el que observa López Obrador, es probable que la gente piense que los delincuentes al observar tanta brutalidad piensen dejar de asaltar pero pasan por alto que lo que pueden ocasionar es que ahora ante el temor actúen también con mayor grado de violencia, igual ahora cuando se suban a un camión de ruta lo primero que harán será matar a uno o dos pasajeros a fin de asegurarse que nadie se atreva a someterlos o intentar detenerlos, es urgente que las autoridades actúen, que cumplan con su función de dar seguridad y que paren esta círculo vicioso de violencia.

Ahora López Obrador apoya y ayuda económicamente a los mencionados Factureros así como lo escuchan, en meses pasados el Gobierno de la cuarta defraudación , digo transformación puso en evidencia a un grupo de empresas dedicadas a la defraudación fiscal por medio de la venta de facturas, mientras que nuestro pobre e inocentes chairos esperaban que sobre dichas personas o empresas se dejara sentir todo el peso de la ley resulta que lo que les llegó fueron millones de pesos del erario público mediante la concesión de un estadio de Béisbol  e incluso contrataciones dentro del Gobierno federal, así como lo escucha, Alfredo Aramburo dueño de empresas primera señaladas como defraudadoras ahora trabaja con el PEJE para la apoyar la promoción del deporte y le fue concesionado  por 15 años el estadio de los Algodoneros al que previamente le invirtieron de dinero público más de 130 millones de pesos, este embustero Presidente si salió mas «carbon» que bonito.

Siguen llegando las quejas de que en los Hospitales del ISSSTE los pacientes tienen que llevar hasta las gasas y el algodón de curación porque ni eso tienen, el problema es general y pasa en todo México, incluso el personal está renunciando de manera masiva, en cuestión de salud vamos de mal en peor, justo cuando mayor debería ser la atención es cuando mayores carencias se tienen en dicho sector.

A mí mis timbres, a Dios rogando y con el mazo dando.

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