Muere John Hurt, el intérprete de ‘El hombre elefante’, a los 77 años

28 enero 2017
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John Hurt, actor versátil, talentoso y rebelde, falleció el viernes a los 77 años. A lo largo de seis décadas carrera, combinó el teatro clásico, la televisión de calidad y el cine de Hollywood como solo los grandes actores británicos saben hacer. Para la historia del séptimo arte dejó eternas interpretaciones en títulos como El hombre elefante, de David Lynch; El expreso de medianoche, de Alan Parker, o Alien, de Ridley Scott, en la que protagonizó una escena, la de la muerte de su personaje, citada a menudo como una de las grandes momentos del cine.

La edad dotó a Hurt de uno de esos rostros elegantemente surcados por pliegues y arrugas que también sedujo a la cámara, en títulos como los de la saga de Harry Potter, Dogville (de Lars von Trier), Los crímenes de Oxford, del español Álex de la Iglesia, o Jackie, su último estreno. Si los personajes que construyó lograron conectar con el público, no menos lo hizo la persona que había detrás de ellos. Sus correrías con Oliver Reed o Peter O’Toole, sus cuatro matrimonios, su rebeldía entrañable e inocente, le valieron el afecto incondicional del mundo del cine y del público, que hoy lloran la perdida del actor y el personaje.

“John era el más sublime de los actores y el más caballeroso de los caballeros con el más grande de los corazones y la más grande generosidad de espíritu”, escribió su esposa en un comunicado. “Tocó nuestras vidas con felicidad y magia y este será un mundo extraño sin él”.

John Hurt en una escena de la película 'Harry Potter y la piedra filosofal'.

John Hurt en una escena de la película ‘Harry Potter y la piedra filosofal’. CORDON PRESS

Nació en 1940 en la localidad de Chesterfield, en el norte de Inglaterra. Fue el menor de los tres hijos de un matemático convertido en sacerdote y una ingeniera aficionada al teatro. Tuvo sus primeros escarceos con la interpretación en la escuela (donde años después revelaría que sufrió abusos sexuales). Seducido ya por el teatro, ingresó en la londinense escuela de Saint Martins para convertirse en profesor de arte, siguiendo el consejo de sus padres. Apenas duró unos meses hasta que logró una beca para estudiar en la Real Escuela de Arte Dramático. En Londres se enamoró del cine francés y su vida bohemia, a la que en parte se vio empujado por las apreturas económicas, le llevó al agnosticismo.

Tras licenciarse, a principios de los sesenta, tuvo sus primeros papeles en el cine y en el teatro. Se casó con la actriz Annette Robertson, pero el matrimonio apenas duro dos años. En 1971 tuvo su primer nominación a los Bafta –los premios del cine británico- con El estrangulador de Rillington Place. Pero fue cuatro años después, por su interpretación del gran icono gay inglés Quentin Crisp en una miniserie de la BBC, cuando ganó su primer galardón del cine británico.

Su talla actoral enseguida se mostró en toda su magnitud en títulos para la televisión –su papel de Calígula, en Yo, Claudio– y para el cine: sus papeles en El expreso de medianoche (1978) y El hombre elefante, dos años después, le dejaron a las puertas del Oscar, que le fue arrebatado primero por Christopher Walken (El cazador) y después por Robert de Niro (Toro salvaje). Entre una y otra estrenó Alien, en la que su desdichado cuerpo fue anfitrión del terrorífico octavo pasajero.

La tragedia se hizo hueco en su camino con el fallecimiento de quien fue su pareja durante 16 años, Marie-Lise Volpeliere-Pierrot, en un accidente mientras montaba a caballo. Se volvería a casar un año después, con la actriz estadounidense Donna Peacock, y siguió manteniendo una intensa actividad profesional en las siguientes décadas, potenciando con su talento una larga lista de, sobre todo, papeles secundarios. En total, participó en más de 120 películas, además de su prolífica actividad en teatro y televisión. Su talento y su libérrimo criterio en la elección de los papeles hacen de la suya una trayectoria particularmente rica.

En 2004 le fue concedida la Orden del Imperio Británico y obtuvo el Bafta a su trayectoria en 2012. Tres años después fue intervenido por un cáncer de páncreas. Le sobreviven su última esposa, la actriz y productora Anwen Rees-Myers, y dos hijos de su tercer matrimonio.

Información de :El PAIS.

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