Contrario al relato oficial la violencia en México sigue en aumento, el problema no es solo su constante incremento sino quienes son ahora las víctimas de atroces crímenes y cruentos asesinatos, lo que sucede es algo en verdad muy delicado y debería llamar la atención de todos los Mexicanos.
Entendemos de el Ciudadano de nuestro país a todo se acostumbra, siempre es tolerante e incluso poseedor de un especial talento que de todo saca una burla, un chiste, una resignación.
En los últimos meses, semanas y días hemos sido testigos de un peligroso giro en los actos criminales, antes se escuchaba de enfrentamientos, de asesinatos entre gente de la delincuencia organizada, en forma superior escalo a perpetuar atentados contra policías, políticos, candidatos o personas relacionadas al ejercicio publico, el tono fue subiendo para afectar a denunciantes o testigos de delitos, incluso ejecuciones relacionadas al contrabando de combustible que fueron dirigidas a operadores o cabecillas dedicadas al tema, de ahí pasamos al crimen donde altas figuras del ejercito o la marina se presumen como autores intelectuales.
Hoy el tema se torna mas delicado, arteros ataques contra ciudadanos comunes, comenzando por una maestra de la tercera edad que a fin de ganar el pan diario ante lo modesto de su pensión opto por conducir un taxi a fin de completar el diario a quien incluso filmaron durante su ejecución , de ahí se prosiguió al asesinatos de un niño que perdió la vida tan solo por salir de su casa a comprar comida para sus mascotas, familias inocentes que su único delito fue regalarle una vacaciones a su madre en Mazatlán, mineros ejecutados brutalmente, en su mayoría jovenes que trabajaban para llevar sustento a sus familias para sacar adelante a sus pequeños hijos y que fueron utilizados para enviar un mensaje a las empresas que se niegan a pagar la extorsión.
Tres jóvenes fueron ejecutados al salir de un bar en puebla, decenas de impactos de bala en su vehículo terminaron con su vida.
El día de ayer en Guerrero sicarios abordaron un trasporte publico asesinando al chofer y a una jovencita que regresaba de la preparatoria ademas de herir a otras personas.
El problema no es solo el aumento de la violencia sino a quien se dirigen los ataques y quienes son la víctimas, seguir negando el terrorismo es querer tapar el sol con un dedo, algo muy malo sucede en México y algo peor pasa con las autoridades incapaces y consecuentes.






