
El Gobierno de Claudia Sheinbaum no se encuentra preparado para lo que enfrentara el País a partir del próximo año y por desgracia no se ve ni intención ni capacidad para afrontarlo.
Un País totalmente endeudado y enredado con políticas públicas que mitigan la intención de la inversión, una popularidad electoral que se sostiene con base a las dádivas, las becas y programas asistencialistas que limitan las obras publicas la atención de la salud, educación y seguridad.
Sumado a lo anterior el arranque del mandato de Donald Trump que promete poner orden en su país, mejorar la vida de los estadounidenses, poner un freno a la drogadicción y seguridad fronteriza sin tener ningún miramiento para otros países incluido México.
Estados Unidos y sus ciudadanos se encuentran en todo su derecho de preocuparse por si mismos dejando de lado el paternalismo, poner orden en conjunto de fomentar su empleo y la propia economía parece ser la misión de su nuevo Presidente y ello le costara muy caro a México.
En los últimos años el Gobierno federal se ha encargado de propiciar el conformismo y la falta de aspiración, en sus discursos fomenta la ignorancia al igual que exalta la pobreza quitando mérito a la superación, la preparación y el estudio atacando e insultando a todo aquel que ostente algún grado académico y satanizando a las personas que a lo largo de su viva han logrado superarse, de por si la idiosincracia nacional es gustosa de auto justificar todas sus carencias bajo el pretexto que que otros son culpables de su situación y ahora con un discurso oficial que los avala e incluso los premia todo resulta peor.
Si efectivamente Donal Trump cumple su promesa de salvar a Estados Unidos de las garras de las drogas en menos de un año podremos ver nuestra sociedad sumida en dicho problema el cual de por si ya es delicado, toda esa droga que dejara de ingresar al territorio de nuestros vecinos del norte se quedara aquí inundando nuestras calles, nuestras escuelas y nuestros hogares, el crimen organizado buscara a toda costa mantener su negocio sin que bajen sus ventas, la protección de que gozan en México y la gran fortaleza que han obtenido bajo el amparo de la 4T les da la perfecta oportunidad para lograrlo, aunado a la venta de drogas mantendrán sus ingresos bajo los esquemas de la extorsión, cobro de piso, secuestros, asaltos y robos provocando que lo que viven hoy en Sinaloa, Quintana Roo, Zacatecas, Michoacan, Guerrero o Tabasco se vea generalizado en todo México.
En el supuesto de que Estados Unidos sierre sus fronteras a los migrantes para favorecer el empleo de sus propios ciudadanos México se vera invadido, cientos de miles de personas que huyen de Dictaduras tendrán por destino a nuestro País, entre quienes llegan vendrá gente buena pero también llegaran delincuentes, guerrilleros, agitadores y delincuentes, lo que hoy sufre el gremio medico ante la llegada de miles de doctores cubanos que son favorecidos por el Gobierno federal para desplazar a nuestros propios doctores se reflejara en todas las actividades y profesiones.
Aunado a lo anterior cientos de miles de mexicanos que hoy tienen trabajo en los Estados Unidos se verán en la necesidad de retornar provocando un doble impacto, primero por las remesas que dejaran de ingresar a nuestro país y que son sustento para muchas personas y después por la sobre oferta de gente buscando trabajo, requiriendo servicios básicos y buscando donde vivir para al final encarecerlos todo.
Mientras el Gobierno federal sigue dedicando sus esfuerzos en destruir instituciones, fomentar la ignorancia, premiar el conformismo, mantener dictaduras y tirar dinero en obras inútiles y caprichosas un enorme problema se avecina, por desgracia no estamos preparados para enfrentarlo y peor aun ni siquiera se ve intención para hacerlo.