La presidenta Claudia Sheinbaum enfatizó que su prioridad es eliminar los privilegios y mantener la austeridad republicana.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se pronunció sobre la construcción de alianzas legislativas para el Plan B de la reforma electoral.
Ante los cuestionamientos sobre la postura del Partido del Trabajo (PT) y el PVEM, la mandataria afirmó que el movimiento será respaldado por aquellos que compartan el objetivo de acabar con las remuneraciones excesivas en el servicio público.
“En ese proceso, pues nos acompañará siempre el pueblo de México y también pues los representantes populares que quieran apoyar”, declaró la titular del Ejecutivo.
Sheinbaum Pardo reiteró que su administración se rige bajo el principio juarista de que “no puede haber gobierno rico con pueblo pobre”, por lo que manifestó su desacuerdo con los salarios de los consejeros del INE, así como con los presupuestos del Senado y de los Congresos estatales.
La presidenta subrayó que para su gobierno es fundamental encabezar un movimiento que busque eliminar los privilegios de quienes trabajan para el pueblo. En este sentido, puntualizó que la Secretaría de Gobernación se encuentra terminando la propuesta para enviarla al Congreso de la Unión la próxima semana.
Respecto al proceso legislativo anterior, la presidenta detalló que el rechazo a la reforma electoral se debió a que sectores de la oposición y de sus propios aliados no estuvieron de acuerdo en disminuir los privilegios.
Precisó que, mientras el PRI, PAN y MC se negaron a cambiar el método de designación de los plurinominales, gran parte del PT y el Verde también votaron en contra, con excepción de 12 diputados aliados que sí apoyaron la propuesta.
Ante este escenario, indicó que el nuevo planteamiento insistirá en la democracia y buscará que la consulta popular pueda tocar temas de carácter electoral.
Plan B: Una reforma constitucional que requiere negociaciones con aliados
Debido a que el Plan B planteado por el Ejecutivo busca realizar modificaciones que requieren una reforma constitucional, el bloque oficialista necesita alcanzar una mayoría calificada, lo que hace indispensable el apoyo de sus aliados parlamentarios.
Actualmente, la Secretaría de Gobernación encabeza mesas de trabajo y reuniones con los dirigentes de las bancadas de la 4T para construir los consensos necesarios.
El objetivo de estas negociaciones es garantizar que la propuesta cuente con la solidez política suficiente antes de ser presentada formalmente en el recinto legislativo.
información de politicomx






