DOMINGO DE LEYENDA: LOSTUNELES DEL OBISPADO, LAS CATACUMBAS

18 julio 2021
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Cuenta la leyenda que desde el siglo XIX existe en la ciudad de Monterrey un túnel secreto, que conectaba, la Catedral de Monterrey con el Obispado ( no olvidar que el Obispado tuvo usos como fuerte y otros fines durante varios episodios de la ciudad).

En secreto se construyó un túnel en el subsuelo, que vinculaba el Palacio de Gobierno de Nuevo León, pasando por Catedral y llegando al Obispado, durante la época de la invasión norteamericana en 1846.

Originalmente el Túnel secreto únicamente conectaba el Obispado con la Catedral de Monterrey, pero la elite secreta regiomontana decidió expandirlo hacia el Santuario , Cervecería y Fundidora.

Actualmente, se ha decidido expandir el túnel hacia su base, Soriana Félix U. Gómez, bajo la supuesta construcción de la «Linea 3 Del Metro», operación de Falsa Bandera para poder continuar los trabajos del túnel.

Este es el relato del usuario de Facebook…

«El acceso al Túnel del Obispado es de difícil acceso y mas aun poder avanzar dentro de el, me llevó trabajo pero pude llegar hasta el… un poco oscuro y tenebroso, pero se requiere continuar avanzando»…

«Una vez entrando el túnel y tras avanzar unos cuantos kilómetros, el túnel se extiende y es posible apreciar lo complejo de su construcción. El tamaño que tiene hace pensar que es fácil transitar dentro de el, y poder entrar incluso con vehículos o maquinaria. Cabe mencionar que en el túnel se siente un aura diferente, una presencia casi infernal».

«Estoy perdido… el túnel es un monstruoso laberinto de pasadizos de los cuales únicamente la gente con suficiente conocimiento sobre el túnel le será posible transitar. Avanzo sobre uno de los pasillos sabiendo que posiblemente no hay vuelta atrás… no soy claustrofóbico pero estos pasillos desafian la arquitectura tradicional y conducirían a cualquiera a la locura e insania.»

«No se cuantas horas llevo aquí, pero esta sección del túnel a la que llegue no es como las otras… las decoraciones sobre las paredes no son naturales, tienen pinturas extrañas y no es posible identificar cuanto tiempo tienen. Siento que me observan y me obligan a salir. Debo encontrar una puerta… Una salida… «

«Finalmente llego a una puerta… Será la salida? O el inicio de nuevos infortunios? Mi teléfono no tiene señal y pese a llevar un mapa me es imposible determinar donde me encuentro. Pero no tengo otra opción, pues a mis espaldas esta una bestia de ladrillo, un acertijo sin solución. Solo me queda pasar a través de la Puerta de la Llave de Plata.

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