La fuerza que la ciudadanía tiene en Coahuila es tan solo desconocida por la sociedad misma, resulta triste que los últimos en enterarse de esta capacidad sean precisamente quienes la ostentan.
Los personajes enquistados en el Poder actual indistintamente del partido al que representan han abusado de la ignorancia social, hasta la fecha siempre encuentran las formas para generar apatía o desinterés al valor que las masas sociales tienen.
Citando el ejemplo del Municipio de Saltillo donde la gente con capacidad de votar suman más de quinientas mil personas resultaría imperdonable permitir la imposición de los políticos de siempre, resulta terrible pensar que una quinta parte de la población pueda definir por conveniencia particular a quien o a quienes nos van a gobernar.
Es totalmente injusto al igual que poco equitativo que un grupo de cien mil personas manipuladas mediante la dádiva corporativa, la conveniencia particular o la necesidad económica puedan decidir el destino político de medio millón de ciudadanos que al igual que ellos también tiene capacidad de votar o decidir.
Ante la apatía social y la poca participación es que la corrupción encuentra su mayor sustento, los políticos de siempre no tienen temor ni al escrutinio ni tampoco a la sanción, saben perfectamente que el desinterés de todos permite que los menos representen su fuerza; Robar, mentir, engañar o traicionar no conlleva ninguna consecuencia, al llegar el momento de nuevas elecciones nunca existe castigo y si bien la gente se queja en su ignorancia no salen a participar y dejan de mostrar el repudio que sienten al no votar.
El día que la ciudadanía participe y muestre su poder sin duda las cosas van a cambiar, cuando el poder ciudadano se demuestre los políticos sentirán un freno y temor ala sociedad, mientras la sociedad continúe mansa no van a mejorar las cosas, los políticos de siempre continuaran heredando el poder generación tras generación generando que la actividad de gobernar se mantenga siendo un negocio particular y prácticamente privado que solo beneficia a unos pocos y perjudica a la gran mayoría.
El día que los ciudadanos demuestren su poder la rancia clase política de Coahuila comenzara a temer, solo entonces las cosas verdaderamente podrán mejorar.
ATILA





