Personal de la función publica se da la gran vida
Mientras el Gobierno federal anuncia recortes al presupuesto que golpean directamente a la población en general el personal de la Secretaria de la función publica se da vida de magnates comiendo y disfrutando de gastos pagados con los impuestos de todos los mexicanos.
Recientemente fue evidenciado a la luz publica como la funcionaria Hilda Garcia ceno acompañada de champán suculentos platillos de caviar y salmón ahumado en el exclusivo restaurante del hotel Harrods en Londres, en igual manera se evidencio como Jorge Pulido gasto la nada despreciable cantidad de 500 dólares en una cena y su trayecto en dos taxis o la manera en que otro burócrata federal disfruto de calamares en el Hotel Kona.
Una burda burla como la dependencia encargada de vigilar la función publica dilapida y malgasta el dinero de todos los mexicanos , la Secretaria de la función publica no es más que un parapeto para simular un orden que por desgracia no excite, una dependencia que no resulta ser otra cosa que un elefante blanco donde impera la corrupción en su máxima extensión.
Que podemos esperar los mexicanos cuando quienes vigilan que no exista corrupción resultan ser unos pillos, comandados por un corrupto que dan cuentas a un sistema podrido del cual dependen y para el cual operan.
Como puede ser que funcionarios de medio pelo encargados de resguardar la legalidad puedan ejercer en gastos solo para comer por montos superiores a los 10 mil pesos cuando en salario mínimo mensual de un trabajador mexicano no es de la mitad al mes.
Solo para que usted saque sus propias conclusiones Virgilio Andrade el Secretario de la función Publica es nada menos que hijo de Virgilio Andrade Palacios representante legal del corrupto lider petrolero Carlos Romero Deschamps y también asesor de Ana Paula Gérard esposa de Carlos Salinas de Gortari, su puesto le fue entregado con la finalidad de resolver el conflicto de interés provocado por la adquisición de lujosas mansiones tanto por Angelica Rivera y por Luis Videgaray
Solo una expresión puede resultar más clara, a los Mexicanos nos ven la cara de pendejos, en tanto las exigencias y la presión tributaria crece día con día nuestros políticos viven una realidad muy distinta a la de todos los ciudadanos.
Que podemos esperar de la justicia o de la equidad cuando una manada de lobos son los encargados de cuidar las ovejas, mientras miles de familias pierden sus escasos patrimonios obligados a tributar una horda de bandidos disfruta a lo grande derrochando en dinero de todos.





