MI OPINION.
Adrián Garza Pérez
Todo cambió…
Nada es igual ya en la política coahuilense. Nada es igual ahora, en la política nacional; en la tricolor. Un antes del encarcelamiento del Ex dirigente del PRI Nacional; un después de las imputaciones graves al Ex Gobernador de Coahuila.
Humberto Moreira Valdés fue detenido, exhibido y sujeto al escarnio internacional. Hubo de hacerlo una combinación de justicia no mexicana, sí: europeo gringa. “En la madre, patria”. Varios factores jugaron su peso para que el inusitado y extrañamente publicitado (caso en tiempo real) fuera dado: Lo más delicado y trascendente fue el que el Gobernador actual (el hermano mayor, nepòtico heredero en la gubernatura, Rubén) enfocara todas las luces y batería a su hermano y socio Humberto. La “nueva forma de gobernar”, lema de gobierno tan presumido, no es otra cosa que la fuerza del deslinde familiar, financiero y político de Rubén Moreira.
¿Quién puede defender a Humberto sin esgrimir que Rubén es cómplice, beneficiario y destinatario del dinero desviado, del “lavado” (si existe) y de la Megadeuda? El profe tiene sus fans, sus seguidores, fieles tantos, y ciegos muchos de ellos. Rubén, solo tiene a sus enzoquetados y a sus odiados miedosos. Bueno, están los ex funcionarios de Humberto, que hoy son “fieles” a Rubén y siguen cobrando del erario; y ocupando sitios de privilegio estratégico para “limpiar la casa”.
¿Qué pasará con Humberto, será sentenciado en España o extraditado a EEUU, y juzgado en Texas; será condenado; liberado bajo fianza o por desvaneciendo de pruebas; no lo sé?
Si Humberto sale librado, aunque el gobierno mexicano deje “correr la bola”, como se aprecia, nada será igual. Pero, si es encontrado culpable y purga condena allende el oaceano o en tierras vecinas, la realidad coahuilense se verá enardecida y descontrolada. Peor que ahora.
Rubén es culpable de distraer recursos, cómplice del desfalco a las finanzas públicas y cobarde, familiarmente.
Que cómico o patético resulta ver a alguna gente destacada del gobierno de Rubén, haciéndose propaganda por sentirse que pueden ser sustitutos de “su Jefe”, ante la “inminente renuncia conveniente”. Y el aun gobernador, mermado y lloroso, creyendo en su lealtad.
Saben ellos que su “Jefe aun”, está hasta “los cuernos” en la Megadeuda y los beneficios del dinero fácil. La degradación de los grupos políticos y el pirateo de figuras, orquestados desde el poder consumado de los Moreira, hoy cobra sus facturas políticas. La ingratitud o el orgullo y la dignidad, dicen; compermiso.
¡La ratas, saliendo del barco… y el navío, haciendo agua!
Cierto es que nadie debe juzgar a ultranza, ni los pagados u obligados (por beneficios de la corrupción), pueden apelar a la inocencia obligada. ¿Quién puede saber del fallo español, quién, puede suponer, entones: “culpable o inocente?
“Todo cambió, y, por ende, todo es distinto”. No me juzguen por la reiteración, solo decanten la Usucapión. Hoy los señores Moreira (Rubén y Humberto, Humberto y Ruben, y los otros), resultan dueños de emolumentos, de propiedades, de negocios y de capitales, que de origen, les son ajenos.
¿Humberto, juzgado y culpable; Rubén, renunciando? Y lo peor: Coahuila denostado, quemado y ¡bien jodido!..
¿Por qué pasaron tantas horas sin ninguna manifestación del gobernador, porqué, la familia: hermanos y madre, nadie se manifiesta, acaso alguien de la Procuraduría, del gobierno o de plano del hermano deslindado, les amenazó con que si decían algo amable, el abogado español o gringo se podría enojar porque entorpecerían el caso?
¿Lloran como Magdalena las consecuencias de lo que hicieron como hombres?
Amigos, “todo cambió”…





